Dato de inflación hace tambalear confianza de la fed en recortes de tasas

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Por Howard Schneider
WASHINGTON, 10 abr (Reuters) - Cuando las autoridades de la Reserva Federal comenzaron el año pasado a orientar al mundo sobre posibles recortes de las tasas de interés en 2024, se animaron con los datos que mostraban que la inflación estaba acercándose al objetivo del 2%, evidencia de que sus políticas estaban frenando una economía aún demasiado activa.
Esa pendiente descendente se ha revertido durante el primer trimestre de 2024, con nuevos datos del índice de precios al consumidor de marzo que muestran que la inflación general se aceleró a una tasa anual del 3,5% desde el 3,2% del mes anterior, y una medida "subyacente" estancada en el 3,8%.
Es probable que las cifras alimenten dudas en la Fed de que las tasas puedan caer en el corto plazo en una economía que continúa creciendo por encima de la tendencia, produce suficientes empleos y que ha presionado a un núcleo de al menos cuatro de las 12 autoridades del banco central a votar sobre una política monetaria algo más estricta.
Los inversores reaccionaron a los últimos datos de inflación cambiando las apuestas de un recorte de tasas previsto en junio a uno en septiembre. Ahora también ven que la Fed reducirá su tasa de referencia a un día en sólo medio punto porcentual este año, por debajo de las expectativas de recortes de tasas que habían sido tan altas, hasta un punto porcentual completo.
"Cuando empiezas a ver mes tras mes que la inflación no cae y aumenta si nos fijamos en los cambios de seis meses, creo que eso ha hecho que la Fed haga una pausa (...) Ha habido un cambio en la confianza", dijo Karen Dynan, profesora de economía de la Universidad de Harvard y miembro senior del Instituto Peterson de Economía Internacional.
Si bien la Fed podría esbozar argumentos a favor de continuas caídas de la inflación basándose en "casos especiales" sobre la vivienda u otras partes de la economía, "cuando uno confía en un montón de casos especiales, no es un lugar cómodo", dijo Dynan, que considera que el banco central quizás aprobará un único recorte de un cuarto de punto porcentual en las tasas.
Eso está muy por debajo de los recortes de tres cuartos de punto porcentual que los funcionarios de la Fed proyectaron en su reunión de política monetaria del 19 y 20 de marzo y, de hecho, es posible que la complicación para llegar a un acuerdo sobre una rebaja inicial de tasas ya esté aumentando.
Los miembros del comité que fija las tasas, entre ellos dos gobernadores y dos jefes de bancos regionales, han expresado desde la última reunión serias preocupaciones sobre la tendencia de la inflación, un grupo considerable en un organismo con mentalidad de consenso que toma en cuenta el peso simbólico que el inicio de la flexibilización tendrá en un año de electoral.
"sin prisa"
El presidente de la Fed de Richmond, Thomas Barkin, dijo a Reuters la semana pasada que otro mes de datos decepcionantes después de lecturas superiores a las esperadas en enero y febrero podría cambiar las cosas significativamente.
"No creo que un mes cualquiera deba hacer una gran diferencia", dijo Barkin, uno de los cinco presidentes de bancos regionales con derecho a voto este año sobre las tasas. Pero "si tienes otro mes que se parece a enero o febrero, eso te lleva en una dirección muy diferente en términos de cuán progresista eres".
El hecho de que la mitad de los reportes del IPC sigan experimentando aumentos de precios superiores al 3% es "difícil de conciliar (...) con el tipo de progreso que se desearía lograr" hacia el objetivo del 2%, remarcó.
La variación anualizada semestral del IPC, excluidos los precios de los alimentos y la energía, considerada una guía fiable de la inflación subyacente, ha aumentado constantemente desde el 3,08% del pasado noviembre hasta el 3,94% en marzo.
Ese repunte -observado también en la medida que la Reserva Federal utiliza para su objetivo de inflación- interrumpió una serie de lecturas benignas durante gran parte de 2023 que llevó a las autoridades a sentar las bases para recortar la tasa de política del rango actual de 5,25%-5,50%, donde se encuentra desde el pasado mes de julio.
"Algo parece estar cediendo y es el ritmo de la economía", señaló el gobernador de la Reserva Federal, Christopher Waller, en un discurso en noviembre en el que dijo que el banco central estaba potencialmente a sólo unos meses de poder recortar las tasas para tener en cuenta la caída de la inflación.
Sin embargo, la economía ha seguido creciendo por encima de la tendencia desde los comentarios de Waller y lo que parecía estar disminuyendo el crecimiento del empleo ha perdido fuerza.
Los acontecimientos inflacionarios no son graves por sí solos, pero tampoco muestran una economía necesariamente necesitada de tasas de interés más bajas y la cuenta regresiva para los recortes está efectivamente en suspenso.
"No hay prisa por reducir la tasa de política", dijo Waller en un discurso el mes pasado, argumentando que "es prudente mantener esta tasa en su postura restrictiva actual tal vez por más tiempo de lo que se pensaba antes para ayudar a mantener la inflación en una trayectoria sostenible hacia el 2%".
(Reporte de Howard Schneider. Editado en español por Marion Giraldo)






