Davis: el foro se prepara para el "ciclón Trump"
Llega como protagonista de crisis en Groenlandia, Ucrania y Gaza

(di Domenico Conti) (ANSA) - DAVOS, 19 GEN - Falta poco para que el "ciclón" Trump llegue a Davos, en lo que no será un debut del presidente de Estados Unidos, sino un regreso al Foro Económico Mundial.
El Trump 2.0, decidido a sacudir el viejo orden multilateral, ya está provocando caos e incertidumbre incluso antes de aterrizar, con sacudidas que hacen temblar a la Unión Europea, la OTAN y la propia cohesión de Occidente.
La presencia del magnate en Davos está prevista para los días 21 y 22 de enero: el miércoles con un mensaje especial y el jueves con lo que para Trump debería ser la primera convocatoria del recién creado Consejo de Paz, el comité para la pacificación de Gaza.
La reconstrucción del enclave, junto con Ucrania y Groenlandia, son ejes de las crisis internacionales sobre las que los líderes presentes en el Foro intentarán recomponer puentes.
En primera línea estarán los europeos, como la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen; el canciller alemán, Friedrich Merz; y el presidente francés, Emmanuel Macron. El objetivo: un encuentro conciliador, aunque con la necesidad de fijar algunos límites al magnate.
Justamente Ucrania podría convertirse en uno de los pocos puntos firmes ante la llegada a Davos de la mayor delegación estadounidense en clave "MAGA" —Make America Great Again— jamás vista en el Foro.
El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, con una delegación que aspira a un discurso especial para mañana —aunque no figura oficialmente en la agenda del WEF—, llega a las nieves suizas decidido a arrancar un acuerdo con los "voluntarios", la OTAN y Trump sobre garantías de seguridad.
Pero deberá lidiar con versiones según las cuales Kirill Dmitriev, asesor presidencial ruso para inversiones extranjeras y negociador con Washington, también se dirigiría a Davos para reunirse con una delegación de EE.UU: un gesto de alto valor simbólico bajo el paraguas estadounidense, dado que altos diplomáticos rusos no asisten al Foro desde hace años.
En un hotel fuera del WEF en Davos, con organización y seguridad a cargo de Suiza y no del Foro, se celebró una reunión de asesores de seguridad nacional —incluida la UE— de varios países, inicialmente pensada para discutir Ucrania.
Pero, según trascendió, sobre la mesa apareció otra crisis: Groenlandia. Si Trump ya prometió anexarla arrebatándosela a Dinamarca y a la UE "por las buenas o por las malas", y anunció nuevos aranceles para los países que enviaron soldados a Nuuk, apenas aterrizó en Davos su secretario del Tesoro elevó el tono: los aranceles europeos de respuesta "serían muy imprudentes" y "no vamos a externalizar la seguridad de nuestro hemisferio a nadie".
Señales de una crisis potencial —mientras tanto, Dinamarca canceló su presencia en Davos y anunció el refuerzo de sus tropas en Groenlandia— lista para estallar en Suiza, pero que los líderes europeos, los diplomáticos estadounidenses y la OTAN (con su secretario general, Mark Rutte) intentarán desactivar en los encuentros cara a cara del WEF.
Trump, además, tiene la intención de utilizar el escenario de Davos y la oportunidad de reunir a tantos líderes para poner en marcha el Consejo para Gaza, con dos leales al frente: Jared Kushner y Steven Witkoff.
Pero en Davos, ante los nombres de peso que podrían participar —como Vladimir Putin, el líder bielorruso Alexander Lukashenko y el primer ministro israelí Benjamin Netanyahu—, circulan versiones de que la Francia de Macron, por ahora, no participaría.
Un problema adicional que se suma a la escalada de tensiones entre París y Washington, que quizá intente desactivar el canciller Merz. A menos que en Davos aparezca la primera ministra italiana, Giorgia Meloni, en el rol de mediadora.
(ANSA).



