Davos: Trump, avión averiado y luego gaffes y risitas
Trump llega a Davos en el Air Force Two e ironiza sobre los anteojos de Macron

Una intervención que, según el programa, debía durar 45 minutos y terminó extendiéndose por más de 90, entre los 72 minutos de discurso improvisado y los veinte de la entrevista realizada inmediatamente después.
¨El gobernador demócrata de California, Gavin Newsom? "Un buen muchacho", que sin embargo debería llamarlo y decirle que necesita de él.
Groenlandia, llamada Islandia en varias ocasiones, es "un pedazo de hielo", además "frío y mal ubicado". Una confusión que desató la ironía en las redes sociales, donde los usuarios se divirtieron con memes y chistes.
Hubo lugar para todos, incluso para los somalíes: "¨quién hubiera pensado que tenían un coeficiente intelectual mayor de lo que creíamos?". Algunas dudas también sobre Azerbaiyán, llamado "Abba-baijan". Y, además, la gaffe sobre Volodimir Zelenski. "Lo veré hoy aquí en Davos", anunció Trump poco antes de ser desmentido desde Kiev: "el presidente está en Ucrania" y no estará en Suiza hasta mañana.
Pero quizá sea al presidente francés a quien The Donald reservó el tratamiento más completo. Ironizó sobre los "hermosísimos" anteojos que el jefe del Elíseo llevaba ayer en el escenario debido a un problema en los ojos, luego volvió sobre el affaire de los medicamentos sosteniendo que Macron había "jugado a hacerse el duro" y finalmente dijo que podría estar en esa sala, aunque el líder francés ya había regresado a París.
En otros tiempos el magnate se burlaba de las gaffes de Biden, definido como "Sleepy Joe". Hoy es él quien ya no parece tan brillante, aunque asegura no ser tan viejo y haber recibido buenas críticas por su discurso.
De viejo hay sin duda la flota aérea estadounidense. Trump debía llegar en el Boeing 747, pero la aeronave dio media vuelta por un pequeño problema eléctrico. Con el otro "jumbo jet" en mantenimiento, la solución fue tomar el Boeing C-32, versión militar del 757, utilizado habitualmente por el vicepresidente y por eso denominado Air Force Two.
Air Force One, de hecho, no indica un avión específico, sino el indicativo radial asignado a cualquier aeronave de la Fuerza Aérea estadounidense cuando a bordo viaja el presidente en funciones. En la práctica, sin embargo, el imaginario colectivo lo asocia a dos Boeing VC-25A gemelos, con matrículas 28000 y 29000, en servicio desde 1990 y a menudo definidos como una Casa Blanca voladora.
Aviones que no pasan desapercibidos. Con más de 70 metros de largo, con la inscripción "United States of America" en el fuselaje, pueden volar 12.600 kilómetros sin escalas y reabastecerse en vuelo, permaneciendo operativos durante días.
A bordo cuentan con oficinas, salas de reuniones, espacios operativos y alojamientos, además de sistemas de comunicación cifrados y protecciones diseñadas para resistir incluso impulsos electromagnéticos. Más que un medio de transporte, un centro de mando a gran altura.
Pero incluso los símbolos del poder envejecen. Tras más de treinta años de servicio, los dos Boeing VC-25A requieren un mantenimiento cada vez más complejo y costoso, y los problemas técnicos ya no son una excepción. Su destino ya está escrito, aunque sigue siendo postergado. (ANSA).



