Davos: Trump firmó la carta fundacional de su Consejo de Paz
Junto a una veintena de líderes, pero ninguno de los aliados históricos de EE. UU

Trump llegó el miércoles al Foro Económico Mundial en la estación suiza, donde desactivó el conflicto sobre Groenlandia que él mismo había provocado, y más tarde tiene previsto reunirse con su homólogo ucraniano, Volodímir Zelensky.
El mandatario estadounidense, que se autoproclama artífice de la paz, rubricó la carta del "Consejo de Paz" tras asegurar que la instancia que presidirá —y que, según dijo, trabajará para la resolución de conflictos en el mundo— lo hará "en coordinación" con las Naciones Unidas.
"Felicitaciones, presidente Trump. La carta ya está en vigor y el Consejo de Paz es ahora una organización internacional oficial", afirmó Karoline Leavitt, portavoz de la Casa Blanca.
Entre los líderes que aceptaron la invitación para integrar el Consejo figuran aliados muy cercanos a Trump, como el presidente argentino Javier Milei y el primer ministro húngaro Viktor Orbán. "En la mayoría de los casos son dirigentes muy populares; en otros, menos populares. Así es la vida", comentó Trump.
En un breve discurso previo a la firma de la carta por representantes de 19 países —entre ellos Argentina, Marruecos, Baréin, Turquía, Hungría, Bulgaria, Azerbaiyán e Indonesia—, Trump lanzó una dura advertencia a Hamas: debe deponer las armas o "será su fin".
"Tienen que entregar las armas, y si no lo hacen, será su fin", insistió, al señalar que el grupo islamista "nació con el fusil en la mano".
La primera medida anunciada por el "Consejo", del que Israel aceptó formar parte, fue la reapertura "en ambos sentidos" del paso de Rafah entre Egipto y la Franja de Gaza a partir de la próxima semana.
Así lo informó Ali Shaath, exviceministro de la Autoridad Palestina y administrador del territorio palestino recientemente designado por esta alianza. Trump también aseguró que Irán desea iniciar conversaciones con Estados Unidos y que Washington está dispuesto a dialogar.
El costo de ingreso al Consejo es de mil millones de dólares para obtener un asiento permanente. Alrededor de 35 dirigentes ya aceptaron sumarse, de unas 50 invitaciones enviadas, según indicó el miércoles un alto funcionario de la administración Trump.
El presidente estadounidense afirmó en Davos que Vladimir Putin había aceptado la invitación, aunque Moscú se limitó a decir que la está "evaluando".
Francia dijo "no" y el Reino Unido —aliado clave de Estados Unidos y también miembro permanente del Consejo de Seguridad de la ONU— rechazó este jueves integrar el grupo de firmantes.
En cambio, varios países de Medio Oriente se mostraron dispuestos a participar, entre ellos Arabia Saudita y Qatar.
La invitación a Vladimir Putin genera particular inquietud entre los aliados de Estados Unidos, especialmente en Ucrania, que busca poner fin a casi cuatro años de guerra con Rusia, iniciada con la invasión de febrero de 2022.
"Solo queda un punto por resolver" en las negociaciones, afirmó este jueves en Davos el enviado especial estadounidense Steve Witkoff, quien viajará en el transcurso del día a Moscú junto con Jared Kushner, yerno de Trump, para mantener conversaciones con Putin.
Zelensky dijo el martes estar "preocupado" por una pérdida de atención internacional sobre el conflicto en Ucrania, el más sangriento en Europa desde la Segunda Guerra Mundial.
El miércoles por la noche, tras semanas de declaraciones agresivas, Trump anunció de forma sorpresiva "el marco de un futuro acuerdo" sobre Groenlandia y levantó sus amenazas tanto arancelarias como militares. Aseguró haber diseñado ese marco junto con el secretario general de la OTAN, Mark Rutte.
No obstante, Rutte declaró que "todavía queda mucho trabajo por hacer" para alcanzar un acuerdo sobre Groenlandia, mientras Dinamarca advirtió que el secretario de la OTAN no puede negociar en su nombre.
Rutte precisó que las conversaciones buscan garantizar "colectivamente" la seguridad de siete países del Ártico frente a Rusia y China: Estados Unidos, Canadá, Dinamarca, Islandia, Suecia, Finlandia y Noruega. El objetivo es asegurar que "los chinos y los rusos no puedan tener acceso económico y militar a Groenlandia", añadió.
Rutte no puede negociar en nombre de Dinamarca sobre Groenlandia, advirtió este jueves el ministro danés de Defensa, Troels Lund Poulsen. "Tenemos una línea roja clara. No cederemos nuestra soberanía sobre partes del Reino", subrayó.
Según una fuente cercana a las negociaciones, Estados Unidos y Dinamarca renegociarán el acuerdo de defensa de 1951 sobre Groenlandia. La seguridad del Ártico será reforzada y los países europeos de la OTAN contribuirán a ello, afirmó la fuente.
(ANSA).



