De cara a los Juegos 2028, Turquía lanza una gran campaña de nacionalizaciones
Frustrada por su participación en los Juegos 2024 (101 deportistas, ningún oro y 64º puesto en el medallero), Turquía ha iniciado una campaña masiva de "fichajes" con la nacionalización de once atletas

Frustrada por su participación en los Juegos 2024 (101 deportistas, ningún oro y 64º puesto en el medallero) Turquía ha iniciado una campaña masiva de "fichajes" con la nacionalización de once atletas, entre ellos cinco medallistas kenianos y jamaicanos.
Önder Özbilen, coordinador de los atletas turcos candidatos a participar en Los Ángeles 2028, confirmó esta estrategia en una entrevista con la AFP: es "la campaña de nacionalización más humanista jamás llevada a cabo".
Pero "no soy un turco que va por el mundo con una maleta llena de dinero", matiza este locuaz asesor del ministro turco de Deportes.
Entre sus fichajes figuran la keniana Brigid Kosgei, explusmarquista mundial de maratón y medalla de plata en los Juegos de Tokio en 2021, su compatriota Ronald Kwemoi, plata en los 5.000 metros en París en 2024, y otros tres kenianos menos conocidos (Catherine Amanang'ole, Nelvin Jepkemboi y Brian Kibor).
A ellos se les suman cuatro jamaicanos que conquistaron tres de las seis medallas de su país en París: Rojé Stona, sorprendente oro en lanzamiento de disco; Wayne Pinnock, plata en salto de longitud; Rajindra Campbell, bronce en peso, y el joven Jaydon Hibbert (21 años), cuarto en triple salto.
La velocista nigeriana Favour Ofili y la heptatleta rusa Sofia Yakushina, que también han firmado contratos hasta octubre de 2032, completan la lista.
- "No son mercenarios" -
Estos deportistas fichados "no son mercenarios", asegura Özbilen, que se enorgullece de haber rescatado a varios atletas "abandonados" por sus respectivas federaciones.
Turquía, que tiene una larga tradición de nacionalización de deportistas, hará de ellos "modelos de referencia que atraerán el talento local" hacia las pistas de atletismo, sostiene el responsable.
Agitando su teléfono, el reclutador afirma haber rechazado 30 ofertas de deportistas, incluidos estadounidenses, motivados exclusivamente por el dinero.
Medios africanos y caribeños han denunciado, sin embargo, el interés económico detrás de estos recientes cambios de nacionalidad, citando sumas que alcanzan los US$500.000 por atleta, unas cifras desmentidas a la AFP por varias fuentes, entre ellas el agente del jamaicano Rojé Stona.
"No hay prima de fichaje, solo compensaciones", afirma Özbilen, quien precisa que la mitad de los deportistas recibió sumas "de hasta US$300.000, escalonados en 30 meses" para compensar la pérdida de ingresos (primas por victoria, contratos publicitarios...) provocada por el periodo de tres años durante el cual un atleta nacionalizado no puede defender a ningún país en una competición con representación nacional.
A ello se añade un salario mensual de entre US$3.000 y US$7.000 y generosas primas previstas para todos los medallistas turcos: hasta 1.000 monedas de oro de la República de Turquía (Cumhuriyet Altini) en caso de título olímpico, es decir, más de un millón de dólares al cambio actual.
- "Pagar las facturas" -
"Amo a mi país, pero ser leal no basta para pagar las facturas", resumió el jamaicano Wayne Pinnock el año pasado al medio especializado The Inside Lane.
Paul Doyle, agente del campeón olímpico Rojé Stona, declaró a la AFP que "le habría sido muy difícil seguir dedicándose a este deporte" si se hubiera quedado en Jamaica.
Sus cambios de nacionalidad, así como los de los otros nueve atletas nacionalizados turcos entre mayo y julio de 2025, aún deben ser validados por un panel de la Federación Internacional de Atletismo (World Athletics), que exige que todo competidor "tenga un vínculo real con el país representado".
Consultada por la AFP, World Athletics subraya que "cada expediente será estudiado de manera exhaustiva», sin precisar su calendario.
- "Sin garantía de medallas" -
En Turquía, esta estrategia de contratación hasta ahora muy secreta provoca fricciones entre atletas y entrenadores, asegura Devrim Demirel, periodista del diario Nefes, que cubre el atletismo turco desde los años 1990.
A su juicio, "esta campaña agresiva es una apuesta" hecha con dinero del contribuyente, sin consultar a la federación de atletismo y "sin garantía de medallas".
Turquía, que no ha vuelto a figurar entre los 25 primeros puestos del medallero de unos Juegos desde 2004, espera, no obstante, que su estrategia dé frutos.
Özbilen soñaba con nacionalizar al lanzador de martillo canadiense Ethan Katzberg, oro en París en 2024 y campeón del mundo en 2023 y 2025.
"Le ofrecieron dinero, pero para él ni siquiera era una cuestión de dinero", señaló a la AFP su agente, Robert Wagner, quien critica la política turca y pide rigor a World Athletics.
"No se puede tener a gente que nunca está allí, con un apartamento en el que alguien solo va a regar las plantas", critica.



