Desaparecidos: "Tróccoli participó de la ejecución de opositores"
Exmilitar uruguayo "actuó con arrogancia", afirmaron jueces de Tribunal de Roma

"En el caso en cuestión, la reconstrucción de los hechos respalda la cuidadosa planificación de las operaciones, nunca resultado de decisiones precipitadas motivadas por circunstancias contingentes, sino constantemente reevaluadas para optimizar su eficacia, con la provisión de recursos y personal, y una amplia red de información entre los países participantes del Plan Cóndor (en el caso de la pareja ítalo-argentina)", describieron los jueces en las motivaciones, difundidas hoy.
Tróccoli fue acusado de los asesinatos de Raffaella Giuliana Filippazzi, Augustin Potenza y Elena Quinteros, secuestrados y asesinados entre 1976 y 1977 en el marco del llamado Plan Cóndor, una campaña de represión política y terrorismo de Estado llevada a cabo a partir de 1975 por varias dictaduras latinoamericanas con el respaldo del gobierno de Estados Unidos; que incluía operaciones de inteligencia y el asesinato de opositores en el continente.
El excomandante, de 78 años, se encuentra actualmente detenido tras haber sido condenado a cadena perpetua por la muerte de una veintena de personas desaparecidas.
"En estos hechos —se lee en la sentencia—, una vez identificado el opositor político, se planeó su secuestro, detención e interrogatorio con el fin de eliminar a miembros de grupos opositores. Quienes, como Troccoli, como mando intermedio, participaron en su ejecución, aceptaron el riesgo de la muerte del secuestrado, independientemente de si esta ocurría durante el interrogatorio o después".
Según los jueces, "el acusado, al igual que quienes, como él, formaban parte permanente de la maquinaria represiva del régimen, no solo colaboró estrechamente con los líderes militares y los jefes de gobierno del país, sino que también compartió sus ideales, recibió directrices de ellos e informó periódicamente sobre los resultados de la represión, que organizó con total independencia, apoyándose en colaboradores de confianza".
Troccoli, concluyen, "formaba parte de una élite estable que conocía y compartía el objetivo de sus superiores jerárquicos y era consciente de que, al identificar a los detenidos, contribuía a su consecución. Por ello, actuó con arrogancia y desafío, apoyado en el silencio y la inercia de las autoridades ante las denuncias de los familiares de las víctimas". (ANSA).



