Detienen a tercer sospechoso por incendios forestales en el sur de Chile
La policía chilena anunció este jueves la detención de un tercer sospechoso de haber iniciado intencionalmente incendios forestales en la región del Biobío, la más afectada por el fuego que asola el sur de Chile y

La policía chilena anunció este jueves la detención de un tercer sospechoso de haber iniciado intencionalmente incendios forestales en la región del Biobío, la más afectada por el fuego que asola el sur de Chile y ha causado la muerte de 21 personas.
Desde el sábado, los bomberos luchan contra el fuego en Biobío, a unos 500 km al sur de Santiago, donde se registró la gran mayoría de víctimas. Las regiones de Ñuble y la Araucanía también han sido alcanzadas por las llamas. Según el gobierno, hay 20.000 damnificados.
Actualmente hay 19 focos activos, según el organismo estatal de atención de desastres (Senapred).
Esta madrugada, autoridades capturaron a un hombre presuntamente involucrado en las quemas de Punta de Parra, una localidad en Biobío, durante el toque de queda.
El sospechoso junto a otras personas estaba prendiendo el bosque cuando llegó la policía, tras recibir una alerta de vecinos. "El sujeto portaba un encendedor, un bastón retráctil y cocaína base", informó la Policía de Investigaciones en un comunicado.
Otros dos sospechosos fueron detenidos entre el lunes y miércoles en Biobío y Araucanía, uno ya fue puesto en libertad.
Punta de Parra es una localidad de unos 3.000 habitantes rodeada de bosques de eucalipto. Tras los incendios, solo algunas residencias estaban en pie. Las autoridades conjeturan que fueron provocados intencionalmente.
"Es pura maldad, solo por hacer daño, no hay otra explicación", dijo a la AFP Felicia Lara, de 68 años, que logró huir apenas con la ropa puesta.
Las altas temperaturas del verano austral y los fuertes vientos han propagado las llamas que se iniciaron el sábado. Poblados completos quedaron arrasados.
Las zonas más afectadas son las localidades de Lirquén y Penco, en Biobío.
En febrero de 2024, varios focos de incendios estallaron en los alrededores de la ciudad de Viña del Mar, a 110 km de Santiago, con un saldo de 138 muertos.
Investigaciones posteriores determinaron que bomberos y brigadistas forestales iniciaron intencionalmente el fuego, que avanzó con rapidez producto también de las altas temperaturas del verano.



