Días después de ataques a Irán, Trump recibe a líderes latinoamericanos

Por Nandita Bose, Sarah Morland y David Brunnstrom
7 mar (Reuters) - El presidente Donald Trump recibirá a los líderes latinoamericanos en Florida el sábado, en un intento de su gobierno por contrarrestar la creciente influencia de China en la región, una demostración diplomática que se da pocos días después de que los ataques estadounidenses contra Irán abrieran un nuevo frente en Oriente Medio.
La cumbre se celebra mientras Trump se prepara para las conversaciones con el presidente chino Xi Jinping en Pekín a finales de marzo. El Gobierno de Trump espera acercar a Latinoamérica a Washington tras años de crecimiento del comercio, los préstamos y las inversiones en infraestructuras de China en la región.
La reunión del sábado, bautizada como "Escudo de las Américas", también le da a Trump la oportunidad de proyectar fuerza más cerca de casa, incluso cuando el conflicto en Oriente Medio tiene consecuencias que tal vez no pueda controlar por completo, como el aumento de los precios del petróleo y el gas.
Kristi Noem será la enviada especial para el "Escudo de las Américas", según publicó Trump el jueves. Noem era secretaria de Seguridad Nacional hasta que Trump la destituyó de su cargo esta semana tras las crecientes críticas del Congreso.
La cumbre reúne a líderes conservadores alineados con Trump en materia de seguridad, migración y economía, lo que refleja un giro más amplio hacia la derecha en algunas partes de América Latina.
Entre los asistentes previstos se encuentran el presidente argentino Javier Milei, el presidente electo de Chile José Antonio Kast y el presidente salvadoreño Nayib Bukele, cuya represión de las pandillas, criticada por los grupos de derechos humanos, se ha convertido en un modelo para parte de la derecha latinoamericana.
Políticos de toda la región han visitado la extensa "megaprisión" de Bukele, donde Estados Unidos deportó el año pasado a más de 200 venezolanos sin juicio previo.
También se espera la asistencia del presidente hondureño Nasry Asfura, que ganó por un estrecho margen unas controvertidas elecciones con el respaldo de Trump, y del presidente ecuatoriano Daniel Noboa, que se ha hecho eco de parte de la agenda económica de Trump y recientemente ha anunciado operaciones conjuntas con Estados Unidos en una ofensiva militar contra el tráfico de drogas.
Muchos de los líderes comparten la visión dura de Trump sobre la delincuencia y la migración, y prefieren las medidas represivas a las soluciones sociales más profundas y las empresas privadas al Estado. Su ascenso refleja un giro más amplio hacia la derecha en algunas partes de América Latina, en un momento en que la región se debate entre Washington y Pekín.
CHINA EN AMÉRICA LATINA
Ryan Berg, director del Programa de las Américas del Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales, escribió esta semana que la cumbre es la primera vez en el segundo mandato de Trump que Washington reúne a los líderes latinoamericanos de esta manera.
Afirmó que es probable que las conversaciones se centren en la seguridad, el tráfico de drogas, el lavado de dinero y el papel de China en los puertos, las telecomunicaciones y otras infraestructuras.
Berg señaló que el comercio de China con la región alcanzó un récord de 518.000 millones de dólares en 2024, y que Pekín prestó más de 120.000 millones de dólares a gobiernos de todo el hemisferio occidental.
La creciente implicación de China en América Latina —desde estaciones de seguimiento por satélite en Argentina y un puerto en Perú hasta el apoyo económico a Venezuela— ha sido motivo de irritación para sucesivas administraciones estadounidenses.
(Reportaje de Nandita Bose en Miami, Florida, David Brunnstrom en Washington y Sarah Morland en Ciudad de México; reportaje adicional de Simon Lewis en Washington y Natalia Siniawski en Ciudad de México, edición de Sergio Non y Himani Sarkar, Editado en español por Juana Casas)



