DJ Mandragora, un mexicano que ilumina la música electrónica desde Francia

Con su querencia al vinilo y su estilo trance, el mexicano DJ Mandragora brilla en el universo de la música electrónica desde Toulouse, en el sur de Francia, donde se afincó hace tres años.
Con más de un millón de oyentes mensuales en Spotify y tres títulos con entre 20 y 40 millones de descargas, Eduardo Neto, de 32 años, acaba de lanzar su 8º álbum en vinilo. Una rareza en una época en la que la mayoría de los DJ se limitan a publicar en plataformas online.
"Me siento muy apegado al vinilo. Mi primer 'scratch', lo hice con 10 años en un disco que mi abuelo había grabado para mi abuela. Ella me gritó: 'Para, lo vas a rayar'", relata entre risas el artista desde su estudio en Toulouse.
El músico nació en Chihuahua, una ciudad del norte de México, en una región marcada por el narco y la industria aeroespacial, cerca de la frontera con Estados Unidos.
Cuenta que comenzó explorando el piano, y que sus primeras notas fueron improvisaciones en la casa de su abuela. Más adelante recibió formación académica con un músico cubano en el conservatorio de Chihuahua, donde se decantó por la guitarra.
"Mi sueño de infancia", dice, "era tocar la guitarra como Led Zeppelin, como Pink Floyd". Pero finalmente optó por la música electrónica.
"Vivimos en una era electrónica, y cada época tiene sus instrumentos, yo me adapto al momento", sostiene.
Con un cigarrillo en la boca y un ukelele en las manos, improvisa algunas notas y después coloca un disco de vinilo y se pone a bailar.
- "Soy creyente" -
"Si uno no ama la música es un psicópata. La música es mi manera de sobrevivir, yo me alimento de la gente que me escucha", afirma el músico.
DJ Mandragora, ya consagrado en escenarios como el Olympia y Solidays y en grandes festivales de música electrónica como el de Parookaville, en Alemania, y Universo Paralello, en Brasil, ahora se prepara para la temporada estival europea con actuaciones previstas en el RFM Somnii, en Portugal, y en el Elektrik Park, en Francia.
Neto llegó a Toulouse por casualidad, "gracias a gente que conoció", y adoptó esta ciudad que le recuerda a Chihuahua, haciendo suyos el vocabulario y la "chocolatine" para el desayuno.
Encima de la mesa que utiliza como escritorio hay un computador, un vinilo y una biblia en español.
"Yo soy creyente y lo expreso en algunas canciones, a mi manera. La gente no se da cuenta", cuenta el músico, que lleva en el pecho una cadena con una cruz de plata.
A la pregunta de por qué eligió por nombre artístico la mandrágora, una planta con flores violetas que tiene propiedades alucinógenas, adopta un tono serio y responde: "No recomiendo su consumo".
En realidad, descubrió la existencia de esta planta leyendo Harry Potter y decidió adoptar este nombre artístico.
"Yo consumo mucho café, marihuana y un poco de alcohol, un poco porque no me gusta estar borracho, el alcohol te aturde. Para componer, quizás sirve un poco", concede.
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