Economía: desaceleración de precios da aire a Trump en año sensible
La moderación del costo de vida ofrece alivio político, pero economistas advierten

Sin embargo, sostienen analistas económicos, siguen los interrogantes sobre la fortaleza económica y el futuro de la política monetaria.
El índice de precios al consumidor (IPC) —la medida más seguida para la inflación— aumentó un 2,4% interanual en enero, por debajo del 2,7% registrado en diciembre y por debajo de la previsión promedio de los economistas, que apuntaban a un 2,5%.
Esta lectura representa el nivel más bajo de inflación en casi cinco años.
La cifra general también estuvo marcada por un incremento mensual de apenas 0,2%, inferior al 0,3% de diciembre, lo que sugiere una moderación en los precios de bienes y servicios que encarece el costo de vida de las familias estadounidenses.
Gran parte de la desaceleración fue impulsada por precios más bajos de energía, especialmente la gasolina, que cayó significativamente, y una ralentización en los costos de los vehículos usados. Esto ayudó a compensar alzas persistentes en alimentos y algunos servicios, que continúan sintiendo el impacto de la dinámica económica y las cadenas de suministro globales.
La inflación subyacente —que excluye alimentos y energía y es considerada una medida más estable de la presión de precios— también mostró señales de moderación, subiendo 2,5% interanual, su nivel más bajo desde marzo de 2021.
A pesar de la mejora general, el impacto de aranceles impuestos en años recientes por la administración del presidente Trump ha mantenido cierta presión sobre los costos de bienes duraderos y productos importados, un factor que podría seguir influyendo en la inflación durante 2026.
El mercado laboral, por su parte, mostró señales mixtas: un informe reciente sugiere que la creación de empleos se mantuvo sólida en enero y la tasa de desempleo descendió a cerca del 4,3%, lo que refuerza la resiliencia de la economía pero también plantea desafíos para la reducción sostenida de los precios si la demanda laboral sigue fuerte.
La Reserva Federal —que en 2025 redujo las tasas de interés en tres ocasiones pero las ha mantenido desde entonces— se enfrenta ahora a un delicado equilibrio entre no sofocar la expansión económica y mantener a raya la inflación. El descenso del IPC hacia niveles cercanos al objetivo del 2% puede ofrecer margen para futuras decisiones de política, incluso posibles recortes adicionales de tasas, aunque los datos recientes muestran una inflación todavía por encima de la meta en términos subyacentes.
Pese a la desaceleración estadística, muchos consumidores no sienten alivio pleno en su poder adquisitivo, ya que los precios siguen siendo considerablemente más altos que hace cinco años en términos reales. El avance persistente de algunos gastos —como vivienda, atención médica o transporte aéreo— continúa lastrando la economía doméstica.
Economistas advierten que, si bien la moderación de la inflación es un dato positivo, la persistencia de costos elevados y presiones externas como cambios en aranceles o energía puede limitar el alivio para los hogares y complicar el horizonte económico en los próximos meses. (ANSA).



