Economía: En América Latina, más riqueza y poder de los mil-millonarios
Reporte Oxfam, dividendos del sector crecen 16 veces más rápido que la economía regional

"El 65% del patrimonio de los mil-millonarios en América Latina y el Caribe (LAC) está en sectores estratégicos como finanzas, telecomunicaciones, medios de comunicación y energía", afirma el estudio. Además, Oxfam calcula que en el mundo, "los mil-millonarios tienen 4.000 veces más probabilidades de ocupar un cargo político que un ciudadano común".
La publicación del informe -bajo el título "Contra el imperio de los más ricos. Defendiendo la democracia frente al poder de los mil-millonarios"- coincide con el inicio del Foro Económico Mundial de Davos.
Según la ONG, desde 2020, la riqueza combinada de estos mil-millonarios ha crecido un 81%. Mientras la riqueza sigue concentrándose en lo más alto, casi la mitad de la población mundial vive en situación de pobreza, con menos de US$ 8,3 al día, y un 28% se encuentra en situación de inseguridad alimentaria.
En el apartado regional, se destaca que América Latina y el Caribe registra hoy un récord de 109 mil-millonarios (14 más que a fines de 2024), con una riqueza conjunta de casi US$ 622 millones, casi equivalente al PIB combinado de Chile y Perú.
Desde el año 2000, esta riqueza ha aumentado en un sorprendente 443%. Tan solo en el último año, creció un 39%, 16 veces más rápido que la economía regional, dice Oxfam, fundada en 1942 en Reino Unido.
"Mientras la riqueza de los mil-millonarios ha crecido en promedio un poco más de US$ 491.000 al día, en Latinoamérica y el Caribe, un trabajador con salario mínimo necesitaría 102 años para alcanzar esa misma fortuna. Este desequilibrio perpetúa élites que compran influencia política y reproducen la desigualdad por generaciones, condicionando decisiones de políticas públicas y limitando los recursos", advierte Gloria García-Parra, directora regional de Oxfam en América Latina y el Caribe.
Actualmente, el 53,8% de los superricos de la región heredaron total o parcialmente su fortuna, muy por encima del 37,3% mundial. Además, solo cinco países de la región aplican impuestos al patrimonio neto y apenas nueve gravan herencias o donaciones.
"La concentración de riqueza en América Latina y el Caribe es alarmante porque avanza 16 veces más rápido que la economía regional. Esto no es solo un desequilibrio económico, sino también una amenaza directa a la democracia", afirma a ANSA Verónica Paz Araujo, directora de programas para Oxfam en América Latina y el Caribe.
"Cuando un trabajador necesita 102 años para ganar lo que un mil-millonario obtiene en un día, hablamos de un sistema que perpetúa desigualdad y erosiona la confianza ciudadana en las instituciones", añade.
La experta también añade un dato particular de la región: "El hecho de que más de la mitad de los superricos de la región hayan heredado su fortuna muestra que no estamos frente a un modelo de mérito, sino a dinastías económicas que se reproducen generación tras generación. Esto bloquea la movilidad social y consolida élites que compran influencia política".
Y, ante una pregunta de ANSA, sostiene que todo está empeorando con los nuevos gobiernos en las naciones dominantes.
"Sí, las gestiones políticas recientes en países poderosos refuerzan esta tendencia porque priorizan la desregulación, reducen impuestos a los más ricos y blindan sectores estratégicos como finanzas, telecomunicaciones y energía. En lugar de limitar el poder de los superricos, se les otorgan privilegios fiscales y políticos que profundizan la desigualdad", enfatiza.
"La captura del Estado por élites económicas es evidente: en los últimos 25 años, al menos 16 presidentes en 11 países de la región latinoamericana y Caribe accedieron al poder con alguna trayectoria o vínculo empresarial/corporativo —como accionistas, propietarios o directivos—. Esto convierte la democracia en un espacio de privilegio, no de representación", completa a modo de advertencia. (ANSA).



