Economía: "Guerra comercial" entre Colombia y Ecuador
Bogotá tiene un superávit de US$849 millones

Daniel Noboa, el presidente de los ecuatorianos, avisó el miércoles desde Davos (Suiza) que a partir de febrero entraría a regir un aumento del 30% en los gravámenes de los productos colombianos que ingresaran a su país, al renegar de la falta de cooperación de sus vecinos en la lucha antinarcóticos y de seguridad en la frontera
Colombia respondió inicialmente con un llamado a la calma y con mensajes recordatorios de los trabajos conjuntos para arrestar narcotraficantes e interceptar alijos de droga. Pero con el paso de las horas Bogotá fue subiendo el tono hasta llegar a decisiones económicas.
Mientras el Ministerio de Comercio, Industria y Turismo avisó que le impondrá aranceles también del 30% a 20 productos importados desde Ecuador; el jefe de la cartera de Minas y Energía, Edwin Palma, anunció que su país suspenderá el suministro de energía eléctrica que le vende a los ecuatorianos.
Palma aseguró hoy que su decisión no va a esperar hasta febrero, al anunciar en una conferencia de prensa que su país bajará la cuchilla que distribuye energía al norte de Ecuador, a partir de las 18 horas locales (23 GMT) de este jueves.
"Esperamos que la hora cero de esta decisión sea a partir de las 6 de la tarde del día de hoy. Obviamente, coordinando con los despachos, con las autoridades competentes", puntualizó el responsable de los temas energéticos.
Poco después, desde Ecuador, Inés Manzano, ministra de Ambiente y Energía, anunció que para su país era prioridad la seguridad de las fronteras, la balanza comercial y la seguridad energética, razón por la cual aumentaría el costo de transportar crudo colombiano por uno de sus oleoductos, en la frontera compartida.
"La tarifa de transporte del crudo colombiano por el OCP tendrá la reciprocidad recibida en el caso de electricidad", lo que se entendió con un hecho más en esa espiral de respuestas que desató el anuncio de Noboa.
Petro respondió con la entrega de una serie de datos que darían cuenta de los niveles de trabajo en la lucha contra la criminalidad y el narcotráfico entre las autoridades de ambos países y sostuvo que su país respondería con arreglo "a los principios de reciprocidad".
Freddy Ceballos, presidente de la Cámara de Comercio Ecuatoriana Colombiana, aseguró que las decisiones adoptadas por Quito y Bogotá solo ayudan al desempleo, el encarecimiento de precios y el aumento del contrabando.
"Para no decir que todos perdemos, nadie gana, en una guerra definitivamente las dos partes ponemos los heridos y los muertos", aseguró Ceballos al telenoticiero colombiano Noticias Caracol.
La Asociación Nacional de Comercio Exterior de Colombia (Analdex) le pidió hoy a los dos países dialogar y el darle un espacio a la diplomacia para evitar que aumente el conflicto comercial, al señalar que se trata de economías complementarias en las que Bogotá le vendió en 2025 unos 1.529 millones de dólares a Quito, que a su vez le exportó a Colombia 680 millones de dólares.
"Esta confrontación arancelaria debe solucionarse pronto, a través del diálogo y la diplomacia, ya que acá no hay ganadores, los grandes perdedores son los consumidores de ambas naciones", subrayó Javier Díaz, presidente ejecutivo de Analdex.
Para varios sectores en Colombia, la matriz que llevó a esta "guerra comercial" estaría en la política y tendría como efecto disparador el mensaje que en la víspera publicó Petro en su cuenta de X, en la que reiteró su pedido para la liberación del exvicepresidente ecuatoriano Jorge Glas, a quien él le otorgó la nacionalidad colombiana.
"Este es Jorge Glas, vicepresidente de la República del Ecuador, ciudadano colombiano; igual que exigí la libertad de los presos políticos en Venezuela y Nicaragua, pienso que Jorge Glas debe ser liberado. Su propio estado físico demuestra que sufre de tortura sicológica", aseveró en su mensaje Petro.
Horas después, de manera coincidente, Noboa anunció la imposición de aranceles.
Glas fue condenado a mediados del año anterior a una pena de 13 años de prisión por el delito de peculado, en el marco de las investigaciones sobre supuestos actos de corrupción en el proceso de reconstrucción del terremoto de 2016. Para Petro, el exvicepresidente es un preso político. (ANSA).



