Economía: Trump anuncia un tope del 10% a los intereses de las tarjetas de crédito
La medida, por un año, entraría en vigor el 20 de enero

Trump recordó que la iniciativa había sido presentada durante la campaña electoral, pero nunca se implementó, en parte porque requeriría la aprobación del Congreso. En su mensaje, el mandatario no brindó detalles sobre cuál será el instrumento legislativo que se utilizará ni el mecanismo de control y supervisión que garantizará su cumplimiento.
"Sepan que no permitiremos más que el pueblo estadounidense sea exprimido por las compañías de tarjetas de crédito", escribió Trump. Según el presidente, las empresas del sector aplican "intereses del 20%, del 30% o incluso superiores", una situación que, a su juicio, "empeoró sin ningún tipo de freno durante la administración del Sleepy Joe Biden".
El año pasado, analistas financieros y operadores del mercado ya habían advertido sobre los posibles efectos adversos de una medida de este tipo. Si bien un límite a las tasas de interés podría aliviar el endeudamiento de los hogares, también podría restringir el acceso al crédito para determinados consumidores y empujarlos hacia alternativas menos reguladas, con costos finales más elevados.
El debate sobre el aumento del costo de vida, los precios y el peso del crédito al consumo gana cada vez más espacio en la agenda de la Casa Blanca. En ese contexto, la administración Trump observa con atención el escenario económico de cara a las elecciones legislativas de medio término del próximo noviembre, donde la situación financiera de las familias se perfila como uno de los ejes centrales de la campaña.
El anuncio de un tope del 10% a los intereses de las tarjetas de crédito se produce en un momento de alto endeudamiento de los hogares estadounidenses. Según datos de la Reserva Federal, la deuda por tarjetas de crédito supera actualmente el billón de US$, impulsada por años de inflación elevada, aumento del costo de vida y tasas de interés en niveles históricamente altos.
Las tasas promedio de las tarjetas de crédito en Estados Unidos se ubican hoy por encima del 20% anual, con picos que superan el 30% en segmentos de mayor riesgo, lo que ha generado crecientes críticas desde sectores políticos y organizaciones de consumidores.
Sin embargo, economistas y analistas financieros advierten que la imposición de un límite rígido a las tasas podría tener efectos no deseados. Entre ellos, una mayor restricción al acceso al crédito formal para consumidores con perfiles más vulnerables, el endurecimiento de las condiciones de otorgamiento y el crecimiento de canales alternativos de financiamiento menos regulados, como préstamos de corto plazo con costos efectivos más altos.
Desde el punto de vista político, la iniciativa se inscribe en una estrategia de mensaje económico y social de la Casa Blanca, con foco en la defensa del poder adquisitivo de las familias y el control de los costos financieros.
El tema del crédito, junto con la inflación y los precios, se perfila como uno de los ejes centrales del debate público de cara a las elecciones legislativas de medio término, previstas para noviembre. (ANSA).



