Economía: Trump celebra baja de inflación y presiona a la Fed por las tasas
Tras el dato de diciembre, el presidente volvió a exigir un recorte significativo
"Grandes números de inflación. Esto significa que Jerome 'Too Late' Powell debería recortar las tasas de forma contundente. Si no lo hace, seguirá siendo 'Too Late'", escribió Trump en su red social Truth, utilizando nuevamente el apodo con el que suele criticar al jefe del banco central por actuar, a su juicio, con demora.
El mandatario reaccionó así a los datos de inflación de diciembre, que se ubicaron en el 2,7% interanual, una cifra que confirma la desaceleración de los precios tras los picos registrados en años anteriores, aunque todavía por encima del objetivo del 2% fijado por la Reserva Federal.
Las declaraciones de Trump se producen en un contexto de crecientes tensiones entre la Casa Blanca y la Fed. Mientras el presidente insiste en que una baja de tasas impulsaría el crecimiento económico, aliviaría el costo del crédito y mejoraría el humor de los votantes, la autoridad monetaria mantiene una postura cautelosa ante el riesgo de que una flexibilización prematura reactive las presiones inflacionarias.
Powell ha reiterado en distintas intervenciones que las decisiones de política monetaria estarán basadas en los datos y no en consideraciones políticas, defendiendo la independencia del banco central. En ese sentido, funcionarios de la Fed advirtieron recientemente que, si bien la inflación muestra señales de moderación, aún es necesario consolidar la tendencia antes de iniciar un ciclo sostenido de recortes.
El debate sobre las tasas se da además en plena antesala de las elecciones legislativas de medio término, en las que la economía y el costo de vida aparecen como las principales preocupaciones de los estadounidenses. Trump ha hecho del control de la inflación y de la reducción de los costos financieros uno de los ejes centrales de su discurso, contrastando su gestión con la de su antecesor.
Los mercados financieros siguen de cerca el cruce entre el presidente y la Fed, conscientes de que un eventual recorte anticipado de tasas podría tener un fuerte impacto en el dólar, los rendimientos de los bonos y las expectativas de crecimiento.
Por ahora, la Reserva Federal se mantiene firme en su estrategia gradualista, pese a la presión política creciente desde la Casa Blanca. (ANSA).



