EEUU: Bélgica convoca al embajador de EEUU tras acusaciones de antisemitismo
El diplomático criticó una investigación sobre circuncisiones rituales y generó un choque

White calificó como "inaceptable" el proceso abierto en la ciudad de Amberes contra tres hombres acusados de realizar circuncisiones sin certificación médica, afirmando que se trata de un caso de hostigamiento contra la comunidad judía. También reclamó que se garantice la actividad legal de los mohels, los oficiantes religiosos encargados del rito.
En respuesta, el ministerio de Relaciones Exteriores belga convocó formalmente al diplomático, advirtiendo que etiquetar a Bélgica como antisemita constituye "desinformación peligrosa".
Además, enfatizó que un embajador debe respetar las instituciones nacionales y la independencia del sistema judicial.
La intervención de White se interpreta en Washington como parte de la postura de la administración Trump, que ha puesto un fuerte énfasis en la defensa internacional de la libertad religiosa, especialmente en Europa. Desde hace años, existen debates legales en el continente sobre prácticas como la circuncisión ritual y el sacrificio kosher.
Designado por Trump y confirmado en 2025 tras una nominación polémica por su actividad en redes sociales, White adoptó una postura inusualmente dura hacia un aliado europeo, un hecho poco común en la diplomacia estadounidense contemporánea.
Funcionarios estadounidenses han sostenido en diversos foros internacionales que las restricciones a prácticas religiosas pueden afectar los derechos fundamentales de las minorías, una narrativa que la Casa Blanca ha intensificado en su política exterior.
La controversia se originó a raíz de una investigación en Amberes sobre presuntas circuncisiones realizadas por personas sin licencia médica, dado que la legislación belga requiere que el procedimiento sea llevado a cabo por profesionales certificados bajo estrictas normas sanitarias.
Este caso forma parte de un debate más amplio en Europa sobre los límites entre la libertad religiosa y la regulación sanitaria, que en años recientes también ha abarcado decisiones judiciales sobre métodos de sacrificio ritual y otras prácticas tradicionales.
La convocatoria al embajador se considera un gesto diplomático significativo, ya que este tipo de acciones son raras entre Estados Unidos y Bélgica, dos aliados dentro de la OTAN que mantienen una estrecha cooperación política, militar y económica.
Analistas apuntan que este episodio refleja una creciente disposición de Washington a intervenir públicamente en disputas relacionadas con derechos religiosos en el exterior, incluso si esto implica tensiones con socios históricos. (ANSA).



