EEUU: demócratas celebran la caída de Noem tras su destitución del DHS
La salida de la secretaría de Seguridad Interna fue forzada tras audiencias explosivas

La salida de Noem, anunciada por Trump en su red Truth Social, se produce después de que la funcionaria fuera duramente cuestionada por legisladores tanto demócratas como republicanos por su gestión del Departamento de Seguridad Nacional (DHS), especialmente en relación con la política migratoria y el manejo del organismo.
La destitución marca el primer cambio de alto nivel en el gabinete desde el regreso de Trump a la Casa Blanca. El presidente anunció que propondrá al senador republicano por Oklahoma Markwayne Mullin como nuevo secretario del DHS, con una transición prevista para finales de marzo.
Tras conocerse la decisión, dirigentes demócratas reaccionaron con dureza y sostuvieron que la salida de Noem era inevitable después de meses de polémicas por las operaciones migratorias del gobierno y por decisiones internas del departamento.
El gobernador demócrata de Illinois, J.B. Pritzker, afirmó que la gestión de Noem estuvo marcada por "corrupción y caos", mientras otros legisladores sostuvieron que su liderazgo había generado graves cuestionamientos sobre el funcionamiento del DHS.
La funcionaria había enfrentado esta semana dos audiencias particularmente tensas en el Capitolio, donde legisladores cuestionaron su manejo de operativos federales, contratos publicitarios millonarios y su respuesta a incidentes ocurridos durante operativos de inmigración.
Noem, exgobernadora de Dakota del Sur y aliada política de Trump, había asumido al frente del Departamento de Seguridad Nacional en 2025, tras ser confirmada por el Senado.
Pese a su salida del cargo, Trump elogió algunos aspectos de su gestión, en particular su política de control migratorio, y anunció que pasará a ocupar un nuevo rol como enviada especial para una iniciativa regional de seguridad denominada "Shield of the Americas".
El episodio abre ahora una nueva etapa en el DHS, uno de los organismos más sensibles del aparato de seguridad estadounidense, en medio de intensos debates políticos sobre inmigración, seguridad fronteriza y el rol de las agencias federales dentro del país. (ANSA).



