EEUU dice a Latinoamérica: la fuerza militar es la única forma de derrotar a los cárteles

* Miller afirma que los cárteles deben ser tratados con brutalidad, "como Al Qaeda"
* Hegseth dice que el ejército estadounidense en Latinoamérica contará con recursos
* Trump recibirá a los líderes latinoamericanos en una cumbre el fin de semana (Actualiza con citas, detalles)
Por Phil Stewart, Ryan Patrick Jones y Doina Chiacu
MIAMI, EEUU, 5 mar (Reuters) - El funcionario de la Casa Blanca Stephen Miller dijo el jueves en una reunión de líderes militares latinoamericanos que los cárteles de la droga solo pueden ser derrotados con fuerza militar.
Los comentarios ponen de manifiesto un cambio en la política estadounidense bajo el presidente Donald Trump, cuya administración ha destruido embarcaciones sospechosas de transportar drogas, capturado al presidente de Venezuela y ayudó a México en su operación para atrapar al jefe del cártel más buscado de ese país.
"Después de décadas de esfuerzos, hemos aprendido que no existe una solución de justicia penal para el problema de los cárteles", dijo Miller, asesor de seguridad nacional de la Casa Blanca, ante los líderes de defensa latinoamericanos reunidos en la sede del Comando Sur de Estados Unidos.
"La razón por la que esta es una conferencia con líderes militares y no una conferencia de abogados es porque estas organizaciones solo pueden ser derrotadas con poder militar", afirmó.
Expertos jurídicos y los demócratas han cuestionado la legalidad de la estrategia estadounidense, discrepando con la política de la administración Trump que equipara a los narcotraficantes con miembros de organizaciones terroristas como Al Qaeda y Estado Islámico.
"LA MISMA BRUTALIDAD"
Miller dijo que no había ninguna diferencia y añadió sobre los cárteles de la droga: "deben ser tratados con la misma brutalidad y crueldad con que tratamos a esas organizaciones".
La política estadounidense ha inquietado a algunos socios militares tradicionales de Estados Unidos en América Latina, entre ellos Colombia, que no envió una delegación a la reunión. Brasil y México tampoco enviaron delegaciones.
El secretario de Defensa de Estados Unidos, Pete Hegseth, dijo que quería que la conferencia se centrara en las operaciones que conducen a una cooperación más estrecha contra el tráfico de drogas.
Recibió aplausos por prometer poner recursos a disposición del Comando Sur, que supervisa las fuerzas estadounidenses en América Latina y que durante años se ha quejado de la escasez de fondos. Ahora tendrá que competir por las tropas, los buques de guerra y los aviones estadounidenses a medida que se desarrolla la guerra de Estados Unidos contra Irán.
Ryan Berg, director del Programa de las Américas del Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales, dijo que el objetivo era reunir a gobiernos afines y pro-Washington para dar más estructura a nuevos tipos de cooperación en la región.
Esto incluye el anuncio de esta semana de que las fuerzas militares estadounidenses están ayudando a Ecuador a combatir el tráfico de drogas. "El ejemplo muy reciente de Ecuador servirá de modelo para otros países que asisten a la conferencia", dijo Berg.
Añadió que la conferencia también sentaría las bases para una cumbre de las Américas organizada por Trump en Miami este fin de semana, en la que se espera que Estados Unidos impulse una agenda contra China.
LA INFLUENCIA DE CHINA
Muchos países latinoamericanos consideran ahora a China, y no a Estados Unidos, como su principal socio comercial, y Trump ha puesto en el punto de mira las relaciones del país asiático con naciones de la región. Entre ellos se encuentra Panamá, sede de un canal estratégico que Trump ha amenazado con recuperar por la fuerza, si es necesario.
La estrategia de seguridad nacional de Trump, publicada en diciembre, defendía que Estados Unidos debería revivir la Doctrina Monroe del siglo XIX, que declaraba el hemisferio occidental como zona de influencia de Washington. Hegseth bromeó diciendo que esto podría llamarse la "Doctrina Donroe", lo que provocó las risas del público.
Los críticos dicen que esta retórica representa el imperialismo moderno y que las acciones militares de Estados Unidos en Venezuela y el Caribe han aumentado los temores en una región donde Washington tiene un historial conflictivo de intervenciones militares.
Al referirse a una región con muchas religiones y etnias, Hegseth dijo que aún estaba por verse si las naciones latinoamericanas seguirían siendo occidentales y cristianas.
"Nos enfrentamos a una prueba esencial para saber si nuestras naciones serán y seguirán siendo naciones occidentales con características distintivas, naciones cristianas bajo Dios", afirmó. (Reporte de Phil Stewart en Florida; escrito por Phil Stewart y Ryan Patrick Jones; editado en español por Manuel Farías y Raúl Cortés Fernández)



