EEUU: EEUU golpea red petrolera iraní con nuevas sanciones
Washington apunta a buques, empresas y circuitos financieros

El Departamento del Tesoro informó que las sanciones apuntan a una red internacional utilizada para comercializar crudo iraní mediante lo que Washington define como una "flota fantasma" de petroleros, así como a estructuras financieras y comerciales que, según la administración estadounidense, facilitan la evasión de las restricciones internacionales.
Las medidas implican el bloqueo de activos bajo jurisdicción estadounidense y la prohibición de transacciones con entidades norteamericanas, además del riesgo de sanciones secundarias para terceros que mantengan vínculos comerciales con los sancionados.
La nueva ofensiva económica se produce en un contexto de renovadas tensiones entre Washington y Teherán por el programa nuclear iraní y por la actividad regional de grupos aliados de la República Islámica, considerada por Estados Unidos como un factor de desestabilización en Medio Oriente.
Funcionarios estadounidenses sostienen que el objetivo es reducir los ingresos petroleros iraníes utilizados, según Washington, para financiar el desarrollo de misiles, programas militares y organizaciones armadas en la región.
Irán rechazó reiteradamente estas acusaciones y considera las sanciones como ilegales, denunciando que forman parte de una política de presión económica destinada a forzar concesiones políticas y estratégicas.
El endurecimiento de las medidas llega mientras continúan contactos diplomáticos indirectos entre ambas partes sobre el programa nuclear, en un intento de evitar una escalada mayor tras el estancamiento del acuerdo internacional firmado en 2015 y abandonado por Estados Unidos en 2018.
Desde entonces, Washington mantiene un amplio régimen de sanciones económicas contra la economía iraní, especialmente sobre su sector energético, clave para las finanzas del país.
La administración estadounidense ha reiterado que la presión económica seguirá siendo una herramienta central de su estrategia hacia Teherán, combinada con esfuerzos diplomáticos para limitar el enriquecimiento de uranio y reducir las tensiones regionales.
Analistas internacionales consideran que las sanciones buscan también enviar una señal política a aliados y mercados energéticos globales, en un momento de elevada sensibilidad geopolítica y volatilidad en el comercio petrolero.
La medida representa una de las mayores acciones recientes contra las redes logísticas del petróleo iraní y confirma la continuidad de la política estadounidense de presión financiera sobre la República Islámica (ANSA)



