EEUU: EEUU mantiene la presión energética sobre Cuba pese a alivios parciales
Analistas advierten que las flexibilizaciones no cambian el impacto de las sanciones

Los especialistas consultados señalaron que las medidas adoptadas por Washington permiten cierto margen para las operaciones comerciales relacionadas con el suministro de petróleo, pero no alteran el panorama estructural de restricciones financieras que limita el acceso de La Habana a combustibles y financiamiento internacional.
A pesar de que la administración estadounidense ha autorizado excepciones puntuales para que ciertas empresas soliciten licencias para operaciones energéticas, el actual sistema de sanciones sigue dificultando la importación regular de crudo y sus derivados.
Cuba enfrenta una grave crisis energética caracterizada por apagones recurrentes, una caída en la producción eléctrica y escasez de combustible, factores que impactan directamente en la actividad económica y el transporte. Expertos consideran que la estrategia de Estados Unidos busca mantener capacidad de presión sin provocar un colapso inmediato en el sistema energético cubano, al tiempo que se evita un deterioro adicional de la crisis migratoria regional.
El informe indica que la combinación de restricciones financieras, altos costos logísticos y una limitada capacidad de refinación deja a la isla en una situación de alta vulnerabilidad energética.
Analistas advierten que cualquier flexibilización parcial difícilmente cambiará el panorama a corto plazo, ya que Cuba depende en gran medida de importaciones externas y de acuerdos energéticos con aliados internacionales.
Este debate se desarrolla en un contexto de renovadas tensiones diplomáticas entre Washington y La Habana, tras recientes incidentes marítimos y un endurecimiento del discurso político entre ambos gobiernos.
Observadores destacan que la política energética hacia Cuba ha vuelto a convertirse en un instrumento clave dentro de la estrategia regional de Estados Unidos en el Caribe.
La crisis energética cubana se vio exacerbada por la reducción de envíos de crudo desde Venezuela y por el deterioro de la infraestructura eléctrica de la isla, lo que ha aumentado la dependencia de importaciones externas.
En los últimos años, los prolongados apagones se han convertido en uno de los principales factores de descontento social y en un catalizador del aumento de la migración cubana hacia Estados Unidos. (ANSA)



