EEUU: el retrato oculto de Trump y la pulseada por su legado en el Smithsonian
La pintura oficial realizada en 2021 nunca fue exhibida; ahora quiere una nueva obra

Según reveló el diario The New York Times, tras su reelección, Trump estaría interesado en que el Smithsonian Institution —del cual depende la Portrait Gallery— encargue una nueva obra que represente su paso completo por la presidencia.
Tradicionalmente, los retratos presidenciales se incorporan a la exposición permanente "America's Presidents" de la National Portrait Gallery una vez que el mandatario ha dejado definitivamente el cargo. Sin embargo, tras el anuncio de Trump en 2022 de que buscaría regresar a la Casa Blanca, el retrato realizado en 2021 no fue instalado en la muestra.
La obra fue pintada por Ronald Sherr —también autor del retrato oficial de George H. W. Bush y fallecido posteriormente— y, de acuerdo con el Times, representa a Trump durante un acto de campaña con la Casa Blanca de fondo. Ahora, según el diario neoyorquino, el presidente querría proyectar una imagen distinta que refleje lo que considera una "doble presidencia" cuando deje el cargo en 2029.
Actualmente, Trump está representado en la galería con una fotografía que lo muestra detrás del escritorio Resolute en el Salón Oval, en una pose similar a la adoptada por su esposa Melania en su retrato oficial. Fuentes de la Casa Blanca citadas por el Times señalaron que la pintura de Sherr representa "un residuo del primer mandato" y que se ha discutido la posibilidad de un segundo retrato capaz de abarcar ambos períodos en el poder.
"El presidente Trump valoró el retrato realizado para su 45§ mandato y espera con interés la finalización de un retrato que represente tanto su 45§ como su 47§ mandato presidencial", declaró al Times el portavoz de la Casa Blanca, Davis Ingle.
La National Portrait Gallery, parte del Smithsonian, conserva desde el siglo XIX la tradición de exhibir retratos oficiales de todos los presidentes estadounidenses. En las últimas décadas, la ceremonia de presentación del retrato se convirtió en un evento simbólico de reconciliación institucional, con la participación del mandatario saliente y su sucesor.
En el caso de Trump, la relación con el mundo cultural y museístico de Washington fue históricamente tensa durante su primer mandato. A diferencia de otros presidentes recientes, su retrato oficial no tuvo una ceremonia pública de presentación tras dejar el cargo en 2021.
La eventual decisión de encargar una nueva pintura marcaría un hecho inusual, ya que no es habitual que un presidente solicite reemplazar o complementar su retrato oficial para reflejar períodos distintos en el poder. De concretarse, el nuevo encargo podría reabrir el debate sobre el rol simbólico de los retratos presidenciales y su relación con la narrativa histórica de cada administración. (ANSA).



