EE.UU. empezó a utilizar bases militares de Reino Unido contra Irán
Estados Unidos comenzó a utilizar bases militares británicas para llevar a cabo operaciones defensivas en la guerra en Oriente Medio, confirmó este sábado el ministro
Estados Unidos comenzó a utilizar bases militares británicas para llevar a cabo operaciones defensivas en la guerra en Oriente Medio, confirmó este sábado el ministro de Defensa de Reino Unido.
Londres dio su visto bueno el pasado domingo para que Estados Unidos utilizara algunas de sus bases tras las fuertes críticas del presidente, Donald Trump.
El mandatario estadounidense arremetió contra su aliado histórico después de la negativa inicial de Londres de dejar utilizar a Washington sus bases militares en su guerra contra Irán, lanzada hace una semana.
"Estados Unidos comenzó a utilizar bases británicas para operaciones defensivas específicas destinadas a impedir que Irán lance misiles en la región", indicó el ministerio en X.
Bombarderos B‑1 estadounidenses aterrizaron en la base de Fairford, en el suroeste de Inglaterra, constató la AFP el sábado.
El primer ministro británico, el laborista Keir Starmer, indicó el domingo que había aceptado la solicitud estadounidense de usar bases militares británicas para un "propósito defensivo específico y limitado".
Downing Street señaló que el primer ministro tomó esta decisión después de que Irán lanzara misiles que pusieron "en riesgo" tanto los intereses como a ciudadanos británicos.
"Lo que no estaba dispuesto a hacer el sábado era involucrar a Reino Unido en una guerra sin una base jurídica ni un plan viable y cuidadosamente elaborado, y esa sigue siendo mi posición", señaló Starmer el miércoles.
Manifestantes convocados por movimientos pacifistas se congregaron el sábado frente a la base de Fairford para protestar contra la guerra.
Según una encuesta publicada el viernes por el instituto Survation, el 56% de los británicos respalda la decisión inicial del primer ministro, frente al 27% que considera que fue un error.
El 49% cree que Londres debería mantenerse neutral y limitarse a proteger los intereses británicos, mientras que el 17% apoya un compromiso activo junto a Israel y Estados Unidos, y un 20% desea que el Reino Unido se oponga claramente a la guerra.



