EEUU: endurecimiento del Pentágono contra revista militar, "distracciones woke"
El ataque al histórico "Stars and Stripes", que existe desde la Guerra Civil

"Lo devolveremos a su misión original: informar a nuestros guerreros", escribió en X el portavoz Sean Parnell. "Estamos llevando a Stars & Stripes al siglo XXI para servir a una nueva generación de militares. Modernizaremos las operaciones y volveremos a enfocar los contenidos, alejándolos de distracciones woke que erosionan la moral", afirmó con tono desafiante Parnell, estrecho colaborador de Hegseth.
"Basta de chismes de Washington o de reediciones de AP. El foco será el mantenimiento de las capacidades operativas, los sistemas de armas, la forma física, la letalidad, la supervivencia y todo lo relacionado con el mundo militar", añadió.
Fundado durante la Guerra Civil y publicado de manera ininterrumpida desde la Segunda Guerra Mundial, "Stars and Stripes" ha denunciado abusos y errores militares. Referente para los efectivos, especialmente los destinados en el exterior, el periódico es financiado en un 50% por el gobierno, pero no es la voz del Pentágono en virtud de un mandato del Congreso que garantiza su independencia.
Todo esto está a punto de cambiar: en el nuevo rumbo, el 50% de los contenidos serán comunicados ministeriales y el personal civil será despedido. El anuncio provocó un choque político. La propia dirección acusó a Hegseth de querer interferir en la línea editorial e imponer censura.
Los militares "arriesgan la vida para defender la Constitución y tienen derecho a las libertades de prensa protegidas por la Primera Enmienda", afirmó en una nota al personal el director Erik Slavin, prometiendo que "no hará concesiones a la hora de ofrecer información precisa y equilibrada, en la que, si es necesario, los altos mandos militares deban rendir cuentas por su actuación".
El enfrentamiento se inscribe en un clima más amplio de ataques de la administración Trump contra universidades, medios e instituciones acusadas de estar dominadas por una ideología woke, hasta llegar al choque con el senador, ex astronauta y capitán de la Marina Mark Kelly, amenazado con una degradación por un video en el que invita a los militares estadounidenses a desobedecer órdenes ilegales del Commander in Chief.
Todas son expresiones del mismo conflicto de fondo, cuyo blanco no es solo una posición política, sino la idea misma de un control independiente sobre el Poder Ejecutivo, incluso cuando se ejerce desde dentro del Estado. (ANSA).



