EEUU: exigen sanciones a legislador republicano por post islamófobo
Demócratas reclaman dimisión o censura de Randy Fine

El comentario fue difundido en la red X como respuesta a un dirigente de un grupo pro-palestino que había criticado a propietarios de perros por no limpiar los desechos de sus animales en las calles de Nueva York. En ese contexto, Fine escribió que, "si nos obligan a elegir, la elección entre perros y musulmanes no es difícil".
El mensaje provocó una inmediata reacción de dirigentes demócratas en el Congreso, que calificaron las declaraciones como racistas, islamófobas e incompatibles con el cargo público.
El líder de la minoría demócrata en la Cámara de Representantes, Hakeem Jeffries, definió al legislador como "un islamófobo, un fanático repugnante e impenitente" y sostuvo que resulta "inaceptable" que el presidente republicano de la Cámara, Mike Johnson, y otros miembros del partido no hayan condenado con firmeza las declaraciones.
Jeffries advirtió además que los demócratas "no dejarán sin consecuencias el comportamiento racista y bigotista de Randy Fine" y señaló que su partido podría impulsar medidas disciplinarias en caso de recuperar el control de la Cámara tras las elecciones legislativas de medio mandato previstas para noviembre, "si no antes".
También la congresista progresista Alexandria Ocasio-Cortez condenó duramente el episodio y afirmó que se trata de "una de las declaraciones más disgustosas" que ha visto provenir de un funcionario estadounidense.
Ocasio-Cortez sostuvo que Fine debería ser censurado formalmente y removido de sus comisiones legislativas, y advirtió que ignorar el caso "significa aceptarlo y normalizarlo".
Tras la polémica, Fine defendió sus declaraciones en una entrevista televisiva, en la que rechazó retractarse y argumentó que sus palabras debían interpretarse dentro del contexto de su postura política frente al extremismo islámico, aunque no negó el contenido del mensaje.
Hasta el momento, la conducción republicana de la Cámara no anunció medidas disciplinarias formales contra el legislador, mientras el episodio profundiza las tensiones partidarias en un año electoral marcado por la polarización política.
La controversia se suma a una serie de enfrentamientos recientes en Washington vinculados al conflicto en Medio Oriente, la guerra en Gaza y el aumento de tensiones internas en Estados Unidos respecto de manifestaciones pro-palestinas, antisemitismo e islamofobia.
Organizaciones de derechos civiles y grupos musulmanes estadounidenses también expresaron preocupación por el impacto del mensaje, señalando que declaraciones de este tipo por parte de funcionarios electos pueden contribuir a aumentar el clima de hostilidad y discriminación religiosa.
El caso reavivó además el debate sobre el uso de redes sociales por parte de dirigentes políticos y sobre los límites del discurso público de representantes electos, un tema recurrente en el Congreso en los últimos años. (ANSA).



