EEUU: Florida se prepara para el "día después" en Cuba
Legisladores republicanos impulsan leyes para activar comercio inmediato si cae el régimen

El representante Byron Donalds, aspirante a gobernador de Florida, afirmó en Miami que "es hora de que el régimen cubano llegue a su fin", consolidando la postura de muchos líderes republicanos del sur de Estados Unidos que ven la actual crisis interna de Cuba como una oportunidad para impulsar un giro político profundo en la isla.
La senadora estatal Erin Grall presentó una enmienda a su proyecto de ley SB 1178 para preparar al estado para establecer relaciones de libre comercio con Cuba si se produce el derrocamiento del gobierno castrista. La iniciativa, que ya ha sido alineada para su discusión en la Legislatura, permitiría a Florida actuar rápidamente en materia comercial si el Gobierno federal modificara el estatus diplomático con La Habana.
El presidente de la Cámara de Representantes de Florida, Daniel Pérez —cubanoamericano de primera generación— declaró al Herald/Times que la enmienda es necesaria para que el estado pueda participar en un comercio legal y fortalecer la economía local si se produce un cambio de régimen que resulte en un gobierno comprometido con los principios democráticos y el libre mercado.
La Legislatura estatal se mueve en paralelo a una política más amplia del Gobierno de Estados Unidos, que ha intensificado la presión sobre la isla a través de sanciones económicas, bloqueos de combustible y conversaciones diplomáticas de alto nivel.
El presidente Trump ha sugerido en las últimas semanas que Cuba se encuentra en una situación de "nación fallida" y ha planteado la posibilidad de una "toma amistosa", impulsada por la grave crisis económica del país caribeño y la falta de recursos básicos como petróleo, alimentos y divisas.
La administración estadounidense también habría mantenido conversaciones con figuras internas del régimen cubano, incluido Raúl Guillermo Rodríguez Castro, nieto del ex jefe de Estado Raúl Castro, como parte de un diálogo exploratorio que algunos analistas interpretan como preparación para una transición política.
La idea de un cambio profundo en Cuba para fines de 2026 ha ganado tracción tanto entre políticos conservadores como en sectores de la comunidad cubanoamericana. El encargado de negocios de Estados Unidos en La Habana, Mike Hammer, afirmó recientemente que Estados Unidos cuenta con escenarios para un eventual "día después" de la caída de la dictadura cubana, aunque evitó especificar calendarios concretos y apostó por una transición lo más pacífica posible. (ANSA).



