EEUU: Italia debate posición ante Consejo de Paz
Giorgia Meloni convoca a una reunión especial
Y para el gobierno italiano, no estar en esa mesa significaría quedar al margen de un proceso que, tras años de estancamiento, abre —según Roma— una ventana de oportunidad.
Es la línea que sostiene la primera ministra Giorgia Meloni, decidida a que Italia participe como país observador en la reunión inaugural prevista en Washington.
Salvo cambios de último momento, el Ejecutivo estará representado por el vicepremier y canciller Antonio Tajani, quien este jueves informará previamente al Parlamento.
En la Cámara de Diputados, Tajani expondrá la posición oficial, mientras que una resolución del centroderecha formalizará el mandato político para que el gobierno participe también en "toda futura actividad" del Board en el marco de la Resolución 2803 del Consejo de Seguridad de la ONU.
La decisión ha generado una inusual convergencia de las fuerzas opositoras —del Partido Democrático al Movimiento 5 Estrellas, pasando por AVS, +Europa, Italia Viva y Azione—, que preparan una resolución conjunta para pedir que Italia no participe "en ninguna forma" ni aporte recursos financieros.
El argumento central es jurídico y político: consideran que el organismo no se ajusta a los principios del artículo 11 de la Constitución italiana ni al derecho internacional, y temen que su legitimación debilite el papel de la ONU.
Desde el Partido Democrático, Peppe Provenzano cuestionó además la versión del gobierno sobre la posición europea, señalando que la Comisión Europea habría matizado la figura de "observador".
En el Ejecutivo subrayan que la adhesión plena es imposible porque el estatuto del Board sería incompatible con la Constitución, pero sostienen que la fórmula del observador —aunque no esté formalmente prevista— encaja como iniciativa política y no como tratado internacional. Según fuentes gubernamentales, hubo consultas con el Quirinal para asegurar la compatibilidad jurídica.
"Queremos ser protagonistas, pero como observadores, igual que la Comisión Europea", afirmó Tajani. Desde Bruselas, sin embargo, se aclaró que la UE "no será miembro del Board of Peace" y que la comisaria para el Mediterráneo participará en Washington en discusiones sobre Gaza, evitando la etiqueta formal de observador.
Mientras continúan los contactos con socios europeos para definir una posición común, algunas capitales aún no han confirmado su presencia. Berlín adelantó que el canciller Friedrich Merz no asistirá. Sí estarán, según fuentes italianas, Chipre —que ejerce la presidencia rotatoria de la UE—, Japón y otros países del G7, además del primer ministro húngaro Viktor Orbán.
En Roma consideran que la participación es estratégica, también porque la Autoridad Nacional Palestina vería con buenos ojos la presencia italiana en un foro que incluye a varios países árabes favorables a la causa palestina. Entre ellos figura Qatar, que evaluaría asumir la mayor contribución financiera para la reconstrucción de Gaza, con el objetivo de reforzar su influencia regional.
La propia Meloni habría barajado viajar personalmente a Washington, pero la idea fue descartada por considerarse desproporcionada para un rol de observador. También se evaluó enviar a un alto diplomático, aunque finalmente se optó por Tajani, en una señal de compromiso político sin sobredimensionar la presencia.
El debate refleja, en definitiva, el delicado equilibrio entre el anclaje atlántico del gobierno italiano y las tensiones internas sobre el papel de Roma en el nuevo esquema para Gaza, en un escenario internacional todavía en redefinición. (ANSA).



