EEUU: Kennedy Jr ironiza sobre la dieta de Trump en un podcast conservador
El secretario de Salud afirmó que el magnate consume con frecuencia fast food y Diet Coke

Kennedy desató las risas de la conductora Katie Miller al responder, sin dudar, a la pregunta sobre quién tiene la dieta "más bizarra" en la Casa Blanca. "El presidente", afirmó.
A continuación, relató que Trump consume con frecuencia McDonald's y bebe Diet Coke "todo el tiempo", atribuyendo su supervivencia a lo que describió como "la constitución de una divinidad". "No sé cómo sigue vivo, pero lo está", añadió.
Según Kennedy, el propio Trump explicó que suele preferir el fast food cuando está de viaje por temor a ser envenenado. "Dice que come comida chatarra solo cuando viaja, porque son productos de grandes empresas en las que confía y no quiere enfermarse", contó el secretario.
En cambio, aseguró que cuando el mandatario se encuentra en Mar-a-Lago o en la Casa Blanca, su alimentación es "de muy buena calidad".
Las declaraciones llaman la atención por el contraste con la agenda sanitaria impulsada por Kennedy desde su llegada al Departamento de Salud.
En mayo, la comisión Make America Healthy Again, presidida por el propio secretario, publicó un informe en el que advirtió que el consumo de fast food "perjudica la salud de los niños estadounidenses", una postura que choca con los hábitos alimentarios atribuidos al jefe de Estado.
Los hábitos alimentarios de Trump han sido objeto de atención mediática desde su primer mandato. El presidente ha reconocido en varias oportunidades su preferencia por comida rápida, en especial hamburguesas, pollo frito y papas fritas, así como su consumo habitual de bebidas gaseosas sin azúcar, en particular Diet Coke, que solía estar disponible de manera permanente en la Casa Blanca mediante un botón instalado en el Salón Oval durante su primera presidencia.
Durante su etapa como mandatario entre 2017 y 2021, exfuncionarios y colaboradores relataron que Trump confiaba en cadenas de fast food por considerarlas más "seguras" desde el punto de vista sanitario, al tratarse de productos estandarizados y preparados por grandes corporaciones. Esa lógica, según él mismo explicó entonces, reducía el riesgo de intoxicaciones o envenenamientos, una preocupación recurrente en sus desplazamientos y apariciones públicas.
Al mismo tiempo, médicos de la Casa Blanca informaron en distintas ocasiones que Trump mantenía indicadores de salud compatibles con su edad, aunque reconocieron la necesidad de mejorar su dieta y aumentar la actividad física. (ANSA).



