EEUU: La BBC pide archivar la demanda de Trump
La emisora británica dijo ante un tribunal que la acción de Trump carece de base legal

De acuerdo con los abogados de la emisora pública británica, la acción judicial carece de fundamento legal y debe ser rechazada de plano.
El caso gira en torno a la edición de un discurso pronunciado por Trump en 2021, que fue emitido a fines de 2024 durante un programa de análisis de la BBC.
Según la acusación, el montaje habría unido dos fragmentos separados del discurso, presentándolos como una incitación explícita al asalto al Capitolio del 6 de enero de 2021.
El equipo legal del mandatario sostiene que la edición fue realizada de mala fe y con la intención de dañar su imagen, en referencia a los hechos del 6 de enero de 2021, cuando simpatizantes de Trump irrumpieron violentamente en la sede del Congreso estadounidense tras su derrota electoral frente a Joe Biden.
Desde la BBC, en cambio, los directivos reconocieron que se trató de un "error" en el montaje y ofrecieron disculpas públicas en reiteradas ocasiones, pero negaron cualquier intención difamatoria o la existencia de un daño concreto contra el presidente.
Al mismo tiempo, reafirmaron su decisión de defenderse "con firmeza" frente a la demanda civil impulsada por Trump, que reclama una indemnización estimada entre 5.000 y 10.000 millones de dólares.
La causa se inscribe en una estrategia más amplia del líder republicano de recurrir a los tribunales contra medios de comunicación a los que acusa de difundir informaciones falsas o perjudiciales, en un contexto marcado por la campaña electoral y por el debate sobre la responsabilidad de la prensa en la cobertura de episodios sensibles de la política estadounidense.
El litigio contra la BBC se suma a una larga lista de enfrentamientos de Trump con medios de comunicación nacionales e internacionales, a los que acusa de difamación, manipulación informativa y hostilidad política.
Durante su primer mandato y en los años posteriores, el presidente mantuvo choques constantes con cadenas como CNN, New York Times y Washington Post, a las que calificó reiteradamente como "enemigos del pueblo" y exponentes de las llamadas fake news.
En paralelo, Trump impulsó o respaldó demandas civiles contra distintos medios y periodistas, una estrategia que, según analistas y organizaciones defensoras de la libertad de prensa, busca desalentar investigaciones críticas y condicionar la cobertura mediática a través de litigios costosos.
El propio mandatario ha defendido esta línea argumentando que los medios deben "rendir cuentas" por informaciones que, a su juicio, afectan su reputación y la confianza pública, en un contexto de creciente polarización política y de renovado debate sobre los límites entre la libertad de expresión y la responsabilidad periodística. (ANSA).



