EEUU: militares estadounidenses derriban con láser un dron propio en la frontera
Uso de sistema antidrones contra una nave Fronteriza expuso fallas entre agencias

Según legisladores citados por NBC News y medios estadounidenses, el aparato fue neutralizado cerca de Fort Hancock, en Texas, después de ser identificado erróneamente como una posible amenaza aérea dentro de espacio militar restringido.
El episodio obligó a la Administración Federal de Aviación (FAA) a ampliar temporalmente las restricciones del espacio aéreo en la zona por "razones especiales de seguridad", aunque las autoridades señalaron que el tráfico comercial no resultó afectado.
Se trata del segundo incidente en pocas semanas vinculado al uso de sistemas antidrones basados en energía dirigida en el sur de Texas, en el marco de operaciones destinadas a contrarrestar amenazas provenientes de drones utilizados por carteles criminales y organizaciones consideradas hostiles por Washington.
El Departamento de Defensa, la FAA y la CBP confirmaron que se aplicaron capacidades de neutralización contra un "sistema aéreo no tripulado aparentemente amenazante" que operaba dentro de espacio aéreo militar, aunque inicialmente no se reconoció que pertenecía a otra agencia federal.
Legisladores demócratas calificaron el hecho como una grave falla de coordinación interinstitucional y reclamaron una investigación independiente, señalando que el incidente evidencia problemas persistentes de comunicación entre el Pentágono, el Departamento de Seguridad Nacional y las autoridades aeronáuticas civiles.
El uso de armas láser antidrones forma parte de la estrategia estadounidense para enfrentar el aumento de incursiones de vehículos no tripulados a lo largo de la frontera sur, donde autoridades reportan un crecimiento sostenido de actividades vinculadas al narcotráfico y al contrabando.
El despliegue de sistemas láser responde además a un cambio doctrinal del Pentágono orientado a incorporar tecnologías de energía dirigida para defensa aérea de corto alcance, consideradas más rápidas y de menor costo operativo que los misiles tradicionales, y cuya utilización se ha expandido progresivamente desde escenarios de combate en Medio Oriente hacia operaciones de seguridad interna y protección de infraestructuras críticas en territorio estadounidense.
Analistas de defensa señalan que la expansión de tecnologías de energía dirigida —consideradas más económicas y rápidas que los sistemas tradicionales de interceptación— plantea nuevos desafíos regulatorios y de seguridad aérea, especialmente cuando son desplegadas en proximidad de infraestructuras civiles.
El incidente intensificó el debate en Washington sobre la supervisión del creciente arsenal antidrones estadounidense y sobre los límites operativos en territorio nacional, en un contexto de creciente militarización tecnológica de la seguridad fronteriza. (ANSA).



