EEUU: Pentágono usó un avión camuflado como civil en un ataque a narcolancha
El Pentágono tiene una flota de aviones camuflados, "posible crimen de guerra"

De confirmarse, la información arrojaría nueva luz sobre el modus operandi de la administración de Donald Trump en una campaña contra el narcotráfico en la que al menos 115 personas murieron en cuatro meses, 11 de ellas solo en ese operativo.
Según expertos en derecho internacional, el ataque podría configurar un crimen de guerra conocido como "perfidia", al ocultarse deliberadamente el estatus militar de la aeronave con la intención explícita de matar o herir al objetivo.
También las armas a bordo habrían sido disimuladas: en lugar de estar montadas bajo las alas, como es habitual en aviones militares, habrían sido lanzadas desde un tubo interno dentro del fuselaje, de modo que no resultaran visibles durante el vuelo.
De acuerdo con diversas fuentes oficiales, el avión no fue camuflado específicamente para el ataque del 2 de septiembre, sino que forma parte de una flota de aeronaves de la Fuerza Aérea de Estados Unidos pintadas con libreas civiles, utilizadas en operaciones donde se considera necesario actuar de manera encubierta.
"Si se utilizan estos aviones con fines ofensivos y se disfraza su apariencia para hacerlos pasar por civiles y engañar al enemigo, se trata de una violación", explicó Todd Huntley, ex abogado militar que asesoró durante siete años a las fuerzas especiales estadounidenses en el punto más alto de la campaña contra el terrorismo tras los atentados del 11 de septiembre.
Desde hace meses, Trump, el Departamento de Defensa y el Departamento de Estado sostienen que los ataques contra embarcaciones sospechadas de transportar droga en aguas cercanas a América Latina son legales, al considerar que Estados Unidos se encuentra en un "conflicto armado" con los carteles.
Sin embargo, especialistas cuestionan ese argumento y afirman que Washington "no está en guerra con los narcotraficantes" y que "matar presuntos criminales en aguas internacionales equivale a homicidio".
Varios analistas y exfuncionarios de seguridad nacional estadounidense sostienen que toda la campaña impulsada por el comandante en jefe es, en su esencia, ilegal. (ANSA).



