EEUU: protestas en Copenhague contra Trump por la crisis de Groenlandia
Miles de personas marcharon en la capital danesa contra las ambiciones de EEUU

Los manifestantes, portando banderas groenlandesas y danesas, formaron una marea roja y blanca en la plaza del Ayuntamiento, donde corearon el nombre de Groenlandia en groenlandés —"Kalaallit Nunaat"— en un gesto de afirmación identitaria y política.
Durante la protesta se vieron carteles con consignas como "Make America Go Away", una parodia del lema trumpista Make America Great Again, o "Estados Unidos ya tiene suficiente hielo" ("USA already has too much ice").
Los organizadores anunciaron además nuevas manifestaciones en otras ciudades del país escandinavo, entre ellas Aarhus, Aalborg y Odense, impulsadas por distintas organizaciones groenlandesas.
"Para mí es importante participar porque se trata, fundamentalmente, del derecho del pueblo groenlandés a la autodeterminación. No se puede dejar intimidar por un Estado, ni siquiera por un aliado. Es una cuestión de derecho internacional", afirmó Kirsten Hjoernholm, de 52 años, empleada de la ONG ActionAid Dinamarca, durante la manifestación.
Las protestas se inscriben en un contexto de creciente tensión diplomática desde que Trump volvió a expresar su interés estratégico por Groenlandia, un territorio autónomo bajo soberanía danesa, rico en recursos naturales y clave desde el punto de vista geopolítico y militar en el Ártico. Ya durante su primer mandato, el presidente estadounidense había planteado públicamente la posibilidad de "comprar" la isla, generando un fuerte rechazo tanto en Dinamarca como en Groenlandia.
Tanto el gobierno danés como las autoridades groenlandesas reiteraron en varias oportunidades que el territorio no está en venta y subrayaron el derecho de su población a decidir su futuro. En ese marco, las movilizaciones buscan reafirmar la soberanía danesa y, al mismo tiempo, la aspiración de autodeterminación del pueblo groenlandés frente a presiones externas.
La controversia se profundizó en las últimas semanas a partir de nuevas declaraciones de Trump y de figuras cercanas a su entorno, que volvieron a destacar el valor estratégico de Groenlandia para la seguridad estadounidense, en particular por su ubicación en el Ártico y su cercanía a rutas militares clave.
Estas afirmaciones reavivaron temores en Dinamarca y entre la población groenlandesa sobre una posible presión política o económica de Washington para aumentar su influencia en la isla.
El debate también se da en un momento de creciente competencia geopolítica en el Ártico, donde Estados Unidos, Rusia y China buscan consolidar posiciones ante el deshielo acelerado y el acceso a nuevos recursos naturales.
En ese escenario, Groenlandia se convirtió en un punto sensible del equilibrio regional, alimentando una crisis diplomática latente que combina cuestiones de soberanía, autodeterminación y seguridad internacional. (ANSA).



