EEUU refuerza su presencia en Groenlandia
Prevé nueva sede consular en Nuuk

El consulado estadounidense, reabierto oficialmente en 2020 tras décadas sin representación diplomática permanente en la isla, funciona actualmente en instalaciones temporales.
El proyecto de una sede más amplia y permanente responde, según fuentes estadounidenses citadas por medios locales, a la necesidad de ampliar las operaciones diplomáticas, comerciales y de cooperación en la región.
Washington considera Groenlandia un punto clave tanto desde el punto de vista militar como energético y logístico, en un contexto de creciente interés internacional por el Ártico debido al retroceso del hielo, la apertura de nuevas rutas marítimas y el acceso potencial a recursos naturales estratégicos.
El interés estadounidense por Groenlandia se remonta a la Segunda Guerra Mundial y a la posterior Guerra Fría, cuando Estados Unidos estableció la base aérea de Thule, aún hoy uno de los principales nodos del sistema de defensa antimisiles y de alerta temprana del país.
En los últimos años, la importancia del territorio volvió a cobrar protagonismo político. Durante su presidencia, Donald Trump impulsó públicamente la idea de aumentar la influencia estadounidense en la isla, argumentando que su ubicación resulta esencial para la seguridad nacional y para el control del espacio aéreo del Atlántico Norte y del Ártico.
La reapertura del consulado en 2020 marcó un paso significativo en esa estrategia, tras casi siete décadas sin representación diplomática permanente, y fue interpretada como parte de un esfuerzo más amplio para fortalecer los vínculos económicos, culturales y políticos con Groenlandia y con Dinamarca.
El fortalecimiento de la presencia diplomática estadounidense se produce además en un momento de creciente competencia internacional en la región ártica, donde Rusia mantiene una fuerte infraestructura militar y China ha incrementado su interés en proyectos mineros, energéticos y científicos.
Funcionarios estadounidenses sostienen que ampliar la presencia diplomática permite mejorar la cooperación con las autoridades locales en áreas como desarrollo sostenible, infraestructura, conectividad, educación y explotación responsable de recursos naturales.
El gobierno groenlandés, que goza de amplia autonomía interna aunque permanece bajo soberanía danesa, ha buscado diversificar sus relaciones internacionales y atraer inversiones extranjeras, en particular en minería, energías renovables y turismo.
La eventual construcción de una nueva sede consular también refleja la creciente relevancia diplomática de Nuuk, donde varios países occidentales han reforzado en los últimos años su presencia institucional.
Analistas señalan que la ampliación del consulado estadounidense constituye una señal política de largo plazo sobre la intención de Washington de mantener una presencia estable en el territorio ártico, considerado cada vez más estratégico para las próximas décadas. (ANSA).



