EEUU: Rubio en contactos secretos con entorno de los Castro por el futuro de Cuba
Revelan conversaciones del jefe de la diplomacia de Trump con un nieto de Raúl Castro

De acuerdo con las versiones publicadas, los intercambios no habrían sido formalizados como negociaciones diplomáticas, sino como discusiones informales destinadas a evaluar escenarios internos en la isla, en medio de la profunda crisis económica, energética y social que atraviesa el país caribeño.
Las fuentes indicaron que los contactos se habrían producido fuera de los canales oficiales habituales y con un perfil reservado, en línea con prácticas habituales de la diplomacia estadounidense cuando busca explorar interlocutores potenciales dentro de estructuras de poder consideradas sensibles o cerradas.
Rodríguez Castro, integrante del entorno familiar directo del histórico liderazgo revolucionario cubano, es considerado por analistas como parte de una generación más joven vinculada a sectores de seguridad y poder dentro del sistema político de la isla.
Ni el Departamento de Estado ni autoridades cubanas emitieron confirmaciones públicas sobre las conversaciones. Sin embargo, la filtración fue interpretada por observadores como una señal de que Washington continúa monitoreando posibles cambios internos en el esquema de poder cubano.
Rubio, de origen cubano-estadounidense y uno de los dirigentes republicanos tradicionalmente más duros contra el gobierno de LA NACION, ha sostenido históricamente posiciones favorables a mantener la presión política y económica sobre el régimen, incluyendo el sostenimiento del embargo y sanciones adicionales.
Precisamente por esa trayectoria, la eventual existencia de contactos indirectos con miembros del entorno Castro generó atención en círculos políticos de Washington, aunque expertos subrayaron que este tipo de intercambios informales forma parte habitual de la estrategia exterior estadounidense hacia países considerados adversarios.
En los últimos meses, Cuba ha enfrentado un agravamiento de su situación económica con escasez de combustible, apagones prolongados, inflación elevada y una caída sostenida del poder adquisitivo, factores que han alimentado tensiones sociales y una creciente emigración hacia Estados Unidos y otros países de la región.
Washington considera desde hace tiempo que, pese a la presidencia formal de Miguel Díaz-Canel, el poder real en Cuba continúa influido por el núcleo histórico vinculado a la familia Castro y a las estructuras militares.
En ese contexto, analistas interpretan que cualquier evaluación estratégica sobre la estabilidad futura de la isla necesariamente implica observar los movimientos y posiciones de figuras cercanas al círculo histórico del poder.
Las informaciones divulgadas señalan además que los contactos no implican reconocimiento político ni apertura de negociaciones formales, sino intercambios exploratorios orientados a comprender dinámicas internas y posibles escenarios de transición.
Históricamente, Estados Unidos ha utilizado canales discretos para dialogar con interlocutores indirectos incluso en contextos de fuerte confrontación política, como ocurrió en distintas fases de la relación con Cuba durante la Guerra Fría y en períodos posteriores.
La revelación se produce en un momento de creciente atención internacional sobre la estabilidad económica cubana y sobre el impacto regional del flujo migratorio proveniente de la isla.
Hasta el momento, ninguna de las partes involucradas ofreció comentarios oficiales adicionales. (ANSA).



