EEUU: Rusia acusa a EEUU por el secuestro de una petrolera en alta mar
Moscú exige el cese inmediato de "acciones ilegales" tras el abordaje de la nave

El comunicado oficial afirma que Rusia había informado con antelación a las autoridades estadounidenses sobre la propiedad rusa y el carácter civil de la Marinera antes del abordaje, ocurrido el 7 de enero tras semanas de seguimiento. "Se proporcionaron datos fiables sobre la afiliación rusa de la nave y su estatus civil y pacífico", señaló la diplomacia rusa.
Desde la Casa Blanca, en cambio, se había señalado que la petrolera capturada fue considerada apátrida por Estados Unidos.
La Marinera —históricamente vinculada al transporte de crudo venezolano— fue perseguida por fuerzas estadounidenses por intentar eludir un bloqueo parcial alrededor de Venezuela, en el marco de sanciones contra ese país. La nave —que actualmente no transportaba carga — habría cambiado de nombre y registrado bandera rusa en los últimos días mientras cruzaba el Atlántico, entre Escocia e Islandia, según medios internacionales.
Rusia ha denunciado también que desplegó unidades de su Marina para escoltar la petrolera, criticando el accionar de Washington como contrario al derecho marítimo internacional.
Además de Moscú, Pekín también rechazó la operación estadounidense, tildándola de "arbitraria" y de violar normas del derecho internacional. La portavoz del Ministerio de Exteriores chino, Mao Ning, reafirmó que China se opone a sanciones unilaterales no autorizadas por el Consejo de Seguridad de la ONU y a "cualquier acción que viole los propósitos y principios de la Carta de las Naciones Unidas" y afecte la soberanía y seguridad de otros países.
El incidente se produce en un contexto de fuertes tensiones entre Washington y Moscú, en el que se conjugan sanciones económicas, disputas energéticas y confrontaciones diplomáticas.
En diciembre pasado, fuerzas estadounidenses habían intentado abordar la petrolera en el Mar Caribe antes de que esta cambiara de rumbo y bandera, lo que intensificó aún más el conflicto sobre jurisdicción y legalidad en alta mar.
El episodio se inscribe en la ofensiva de Estados Unidos contra el llamado "shadow fleet", una red de petroleras que, según Washington, cambia de nombre, bandera y rutas para eludir las sanciones internacionales, en particular las impuestas al sector energético de Venezuela. Desde finales de 2025, la administración estadounidense intensificó la vigilancia naval y aérea en el Caribe y el Atlántico, con el objetivo de interceptar buques sospechados de transportar crudo venezolano hacia terceros mercados.
En ese marco, el presidente Donald Trump ordenó el mes pasado un "bloqueo" de facto a las petroleras sancionadas que entren o salgan de puertos venezolanos, una medida que Caracas calificó como un "acto de piratería" y una violación del derecho internacional. Washington, en cambio, sostiene que las operaciones buscan combatir el narcotráfico y las redes financieras ilegales que, según sus acusaciones, utilizan el comercio de petróleo como cobertura. (ANSA).



