EEUU: tensión en Minnesota por masivo operativo federal migratorio
Residentes denuncian una "invasión" tras el despliegue de miles de agentes

Desde principios de enero, miles de agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) y del Departamento de Seguridad Nacional (DHS) fueron desplegados en el área metropolitana de Minneapolis y Saint Paul como parte de la denominada Operation Metro Surge, descrita por funcionarios federales como una respuesta a casos de fraude e inmigración irregular. Las fuerzas federales han detenido a más de 2400 personas en Minnesota desde que comenzó la operación.
Videos compartidos por residentes y activistas en redes sociales muestran arrestos violentos, confrontaciones con manifestantes y uso de agentes químicos, lo que ha alimentado la percepción entre la comunidad de que la presencia federal es abrumadora y hasta intimidante para vecinos y comerciantes.
El uso de la fuerza ha sido duramente criticado tras varios incidentes notables: el fatal tiroteo de Renée Nicole Good, ciudadana estadounidense de 37 años mortalmente baleada por un agente del ICE en un operativo en Minneapolis generó protestas masivas y acusaciones de injustificada violencia policial. En otro episodio más reciente, un agente federal disparó y lesionó a un hombre durante un altercado en el norte de la ciudad.
Las acciones federales provocaron marchas y enfrentamientos entre manifestantes y agentes, con al menos 29 detenciones reportadas durante concentraciones contra la presencia de los oficiales federales. Líderes comunitarios y defensores de derechos civiles han comparado la situación con una "invasión" y denuncian un uso excesivo de la fuerza, mientras que videos de detenciones han circulado ampliamente en plataformas digitales, intensificando la discusión pública.
Las ciudades de Minneapolis, St. Paul y el estado de Minnesota presentaron demandas contra el DHS y agencias federales, alegando que el despliegue masivo de agentes viola derechos constitucionales y genera un clima de miedo y caos en la vida comunitaria.
El gobernador de Minnesota, Tim Walz, y el alcalde de Minneapolis, Jacob Frey, han pedido públicamente que se retire la presencia federal, acusando a los agentes de actuar de manera desmedida y afectar la seguridad de los residentes. En contraste, el gobierno federal ha defendido las operaciones señalando que se aplican las leyes migratorias y que los agentes enfrentan resistencia violenta en algunos casos.
La situación escaló a tal punto que el presidente Donald Trump amenazó con invocar la Insurrection Act, una ley que permitiría el uso del ejército para respaldar a las fuerzas federales en Minnesota, si las protestas y la resistencia local continúan intensificándose. (ANSA).



