EEUU: Trump amenaza con la Ley de Insurrección
Escalada en Minneapolis tras nuevo tiroteo federal y protestas por operativos migratorios

La advertencia presidencial se produce en medio de crecientes tensiones en la ciudad, donde un agente federal disparó e hirió en la pierna a un hombre el miércoles por la noche durante un intento de control vehicular, informó el Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos (DHS). Una multitud de manifestantes se congregó cerca del lugar del incidente tras la bala.
El tiroteo ocurrió a unos 19 kilómetros del sitio donde, la semana pasada, un agente del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) mató a tiros a Renee Nicole Good, un hecho que disparó una ola de protestas y elevó la tensión en la ciudad.
Según el DHS, el episodio se produjo poco antes de las 19, cuando agentes intentaban realizar un control de tránsito "dirigido" y fueron atacados con una pala y un palo de escoba.
El hombre herido fue trasladado a un hospital con lesiones que, de acuerdo con las autoridades locales, no ponen en riesgo su vida.
Funcionarios municipales pidieron calma a la población.
"Entendemos que hay enojo", señaló la ciudad en un comunicado.
"Pedimos al público que mantenga la calma", agregaron las autoridades locales.
Más tarde, el jefe de Policía de Minneapolis, Brian O'Hara, solicitó la dispersión de la protesta, al considerar que se había tornado ilegal, con manifestantes arrojando fuegos artificiales, piedras y bloques de hielo contra los agentes.
La situación en la ciudad se mantiene extremadamente tensa desde la muerte de Good, una mujer de 37 años, madre de tres hijos y ciudadana estadounidense, abatida por un agente de ICE durante un operativo la semana pasada. Las autoridades federales sostienen que el disparo fue en defensa propia, versión que fue fuertemente cuestionada por sectores políticos y sociales. El caso está siendo investigado por el FBI.
Poco después del tiroteo del miércoles, el gobernador de Minnesota, Tim Walz, exhortó a los ciudadanos a documentar lo que calificó como "atrocidades" cometidas durante los operativos migratorios y llamó al presidente Trump y a la secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, a "poner fin a esta ocupación".
En paralelo, la ciudad pidió públicamente a las autoridades federales de inmigración que abandonen Minneapolis y el estado de Minnesota. "Respaldamos a nuestras comunidades inmigrantes y refugiadas; sepan que cuentan con todo nuestro apoyo", expresó el gobierno local en redes sociales.
El alcalde Jacob Frey afirmó que el aumento de los operativos migratorios "está creando caos" y un clima de creciente inestabilidad. Durante una conferencia de prensa nocturna, comparó el número de policías locales —unos 600— con el de agentes federales de inmigración y frontera desplegados en la zona, que cifró en alrededor de 3.000.
"Estamos tratando de encontrar una salida para mantener a la gente segura, proteger a nuestros vecinos y preservar el orden", sostuvo Frey, al tiempo que advirtió a los manifestantes que no "caigan en provocaciones".
De acuerdo con el DHS, los agentes intentaban detener a un ciudadano venezolano que, según las autoridades, se encuentra en el país de manera irregular. El hombre huyó en un vehículo, chocó contra un coche estacionado y luego escapó a pie. Durante la persecución, habría agredido al agente.
Mientras ambos forcejeaban en el suelo, dos personas salieron de un edificio y atacaron al oficial con una pala para nieve y un palo de escoba. El sospechoso inicial logró liberarse y también comenzó a agredir al agente, según el comunicado oficial.
"Temiendo por su vida y su seguridad, al verse emboscado por tres individuos, el agente efectuó disparos defensivos", indicó el DHS, precisando que el hombre perseguido fue alcanzado en la pierna. Tanto el herido como el agente fueron hospitalizados, mientras que las otras dos personas involucradas quedaron detenidas. (ANSA).



