EEUU: Trump aparta a Kristi Noem de Seguridad Nacional
La secretaria de Homeland Security deja el cargo en medio de tensiones políticas

La decisión fue comunicada por el propio mandatario, quien confirmó que Noem abandonará la conducción del organismo responsable de la seguridad interior, la protección fronteriza y la coordinación de emergencias federales.
El Departamento de Seguridad Nacional es una de las estructuras más importantes del gobierno estadounidense, con más de 250.000 empleados y agencias clave bajo su órbita, entre ellas el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), la Patrulla Fronteriza, la Agencia Federal para el Manejo de Emergencias (FEMA) y el Servicio Secreto.
La salida de Noem se produce en un momento particularmente delicado para la política estadounidense, marcado por la creciente polarización interna y por las tensiones derivadas de la política migratoria impulsada por la Casa Blanca.
Desde su llegada al cargo, la exgobernadora de Dakota del Sur fue una de las principales figuras del gobierno en la implementación de las medidas más duras contra la inmigración irregular, defendiendo el fortalecimiento del control fronterizo y operaciones federales en distintas ciudades del país.
Noem también estuvo en el centro de varias polémicas políticas en los últimos meses, especialmente tras audiencias en el Congreso relacionadas con operativos de inmigración y el uso de recursos federales en campañas de comunicación gubernamental.
En algunos sectores del Partido Republicano surgieron críticas internas a su gestión, lo que alimentó especulaciones sobre un eventual cambio en la conducción del departamento.
La Casa Blanca no confirmó oficialmente quién será su reemplazante, aunque medios estadounidenses señalaron que Trump estaría evaluando a varios dirigentes republicanos con experiencia en seguridad y política migratoria.
Entre los nombres mencionados en Washington aparece el del senador republicano Markwayne Mullin, cercano al presidente y considerado una figura alineada con la agenda de seguridad del gobierno.
La eventual designación de un nuevo titular del DHS podría marcar un giro en la estrategia política de la administración en uno de los temas más sensibles del debate público estadounidense.
La política migratoria, junto con la seguridad interna, se convirtió en uno de los ejes centrales del segundo mandato de Trump, especialmente en el contexto de las elecciones de medio mandato que se celebrarán este año.
Analistas políticos señalan que el control de la inmigración y la seguridad fronteriza seguirá siendo una de las principales banderas de campaña del presidente ante su base electoral.
El cambio en el Departamento de Seguridad Nacional se produce además en medio de un clima internacional tenso, marcado por el conflicto en Medio Oriente y por las preocupaciones de Washington sobre posibles amenazas a la seguridad global.
(ANSA).



