EEUU: Trump ataca a Robert De Niro y profundiza la guerra con el mundo cultural
El presidente calificó al actor de "demente" y sugirió que abandone el país

A través de su red Truth Social, Trump calificó a De Niro como una persona "desquiciada" y "mentalmente enferma", cuestionando además su capacidad intelectual y acusándolo de realizar declaraciones que, según afirmó, serían gravemente criminales
El presidente también se burló de la reacción emocional del actor durante recientes intervenciones públicas en las que De Niro expresó preocupación por la situación política estadounidense, comparándolo además con la comediante Rosie O'Donnell, otra figura crítica de su liderazgo
En el mismo mensaje, Trump defendió el estado actual del país, asegurando que Estados Unidos es hoy "más grande, mejor, más rico y más fuerte que nunca", y sostuvo que sus detractores reaccionan con hostilidad ante lo que considera avances de su administración
El mandatario extendió asimismo sus críticas a las congresistas demócratas Ilhan Omar y Rashida Tlaib, quienes manifestaron públicamente su oposición durante el discurso presidencial sobre el Estado de la Unión, sugiriendo que deberían abandonar el país junto con el actor
Las declaraciones se producen después de que De Niro calificara a Trump como "enemigo del país" durante una entrevista con la periodista Nicolle Wallace, en la que advirtió sobre los efectos de la división política en Estados Unidos y llamó a la ciudadanía a unirse para defender las instituciones democráticas
El actor, visiblemente emocionado durante la conversación, sostuvo que la sociedad estadounidense debe evitar una mayor fragmentación política y trabajar para "proteger el país" y recuperar valores que, a su juicio, fortalecieron históricamente la democracia estadounidense
De Niro, activo desde hace años en causas vinculadas al cambio climático, los derechos civiles y la comunidad LGBTQ+, ha mantenido una postura abiertamente crítica hacia Trump desde su primer mandato presidencial
El intercambio refleja el creciente enfrentamiento entre el presidente y sectores del ámbito cultural y artístico estadounidense, en un clima político marcado por una fuerte polarización y frecuentes cruces públicos entre dirigentes políticos y celebridades. (ANSA)



