EEUU: Trump y el Congreso disputan el futuro del Kennedy Center
Legisladores demócratas objetan decisiones sobre la gestión y el rumbo del centro cultural

El conflicto se originó tras la decisión tomada por el directorio del centro, integrado en su mayoría por personas alineadas con la Casa Blanca, de renombrar oficialmente el edificio como "The Donald J. Trump and The John F. Kennedy Memorial Center for the Performing Arts" y de cerrar temporalmente el recinto durante dos años para una extensa remodelación
Legisladores demócratas han presentado demandas y acciones legales argumentando que solo el Congreso, como creador legal del Kennedy Center, tiene la autoridad para autorizar cambios estructurales significativos o modificar su nombre, ya que la ley que estableció el monumento en 1964 lo designa explícitamente con el nombre del presidente John F. Kennedy
La disputa se intensificó luego de que Trump anunciara su intención de cerrar el centro a partir de julio para emprender lo que describió como una renovación para convertirlo en un "mundialmente líder" lugar de artes escénicas, respaldado por los fondos aprobados por el presupuesto de 2025
La toma de control del Kennedy Center y la controversia por el cambio de nombre han provocado una ola de reacciones en el mundo cultural. Varias producciones y artistas de primer nivel, incluidos destacados compositores y compañías de teatro, han cancelado actuaciones programadas, citando desacuerdos con la dirección del centro bajo la administración actual
Representantes de la familia Kennedy también se han manifestado en contra del cambio de nombre, calificándolo como contrario al espíritu de la institución, que fue concebida como un memorial vivo a la herencia cultural estadounidense tras el asesinato del presidente Kennedy
Para algunos legisladores demócratas, el uso de fondos ya aprobados por el Congreso para la renovación no otorga a la Casa Blanca el poder de determinar unilateralmente la gestión del centro ni de alterar decisiones de largo plazo sin supervisión legislativa adicional. Algunos líderes de la Cámara han amenazado con retener futuros fondos si no se obtienen clarificaciones sobre los planes y el alcance de los cambios propuestos
Expertos legales señalan que, aunque los recursos para mantenimiento y reparaciones han sido aprobados por el Congreso, la ambigüedad sobre la autoridad para cambios estructurales sustanciales o de branding institucional podría terminar en tribunales, ya que existe un estatuto que especifica el nombre y propósito del centro como memorial a Kennedy
Inaugurado en 1971 como el John F. Kennedy Center for the Performing Arts, el centro se ha considerado tradicionalmente una de las principales instituciones culturales de Estados Unidos, dedicada a promover las artes escénicas de manera amplia y plural. Su creación y expansión fueron resultado de actos legislativos bipartidistas que lo establecieron como un espacio financiado por el Estado y gestionado en cooperación con el Congreso
El debate sobre el Kennedy Center se enmarca en un contexto más amplio de tensiones entre el Poder Ejecutivo y el Legislativo en relación con el uso de recursos federales, la autonomía de instituciones culturales y la preservación de símbolos históricos. En los últimos meses, la controvertida decisión de Trump ha reactivado discusiones sobre el rol del gobierno en la gestión de espacios culturales emblemáticos y la importancia de la supervisión legislativa en cambios de este tipo. (ANSA)



