EEUU: un niño de 11 años mató a su padre porque le quitó la Nintendo
El hecho ocurrió en Pensilvania el día de su cumpleaños. El menor confesó el disparo

La tragedia ocurrió el pasado 13 de enero en el condado de Perry, en Pensilvania, el mismo día del cumpleaños del niño. A las 3.20 de la madrugada, la policía llegó al lugar y encontró al padre muerto en su cama.
La esposa de la víctima relató a los agentes —según informaron medios estadounidenses— que estaba durmiendo cuando escuchó un fuerte ruido y percibió un olor similar al de fuegos artificiales. Extendió el brazo en la cama para intentar despertar a su marido, pero no obtuvo respuesta. Luego, al oír un sonido parecido a gotas de agua, encendió la luz y descubrió que se trataba de sangre.
En ese momento, el niño habría entrado en la habitación de sus padres y le habría dicho a su madre que "papá está muerto".
Los agentes presentes en el lugar señalaron que escucharon al menor decir que había "matado a papá".
El niño, adoptado en 2018, contó a la policía que era su cumpleaños y que había pasado un buen día con sus padres. "Sin embargo, cuando el padre le dijo que se fuera a dormir, se enojó mucho", se lee en los informes policiales obtenidos por la cadena local WGAL.
El menor explicó que encontró las llaves de la caja fuerte de su padre y la abrió con la esperanza de hallar allí su Nintendo Switch. En su lugar encontró una pistola: la cargó, se acercó a la cama de su padre y disparó.
Los agentes que tomaron su testimonio indicaron que el niño presentaba una "contusión amplia" sobre el ojo izquierdo y un pequeño corte en el labio inferior.
El menor fue acusado de homicidio y permanece bajo custodia policial. Se le negó la libertad bajo fianza y su audiencia preliminar está prevista para el 22 de enero.
El caso vuelve a poner en el centro del debate la violencia con armas de fuego en Estados Unidos y su impacto en menores, en un país donde la tenencia de armas está ampliamente extendida y donde, según datos oficiales y de organizaciones civiles, miles de niños viven en hogares con armas cargadas o de fácil acceso.
De acuerdo con estudios recientes, los incidentes con armas que involucran a menores —ya sea como víctimas o como autores— aumentaron de manera sostenida en la última década. (ANSA).



