EEUU: Warner reabre diálogo con Paramount en medio de acuerdo con Netflix
El grupo evalúa una oferta rival mientras mantiene su pacto con el gigante del streaming

La compañía informó que concederá a Paramount un plazo para presentar su "mejor y última oferta", mientras mantiene su recomendación a los accionistas de aprobar el acuerdo con Netflix, valorado en aproximadamente US$ 82.700 millones, contando la deuda.
La reapertura de las negociaciones se produce tras una dispensa temporal otorgada por Netflix, que permite a Warner explorar propuestas rivales sin violar los términos del acuerdo existente.
Paramount busca adquirir la totalidad del grupo Warner Bros. Discovery mediante una oferta en efectivo que en versiones previas rondó los US$ 30 por acción, valorando la operación en más de US$ 100.000 millones, incluyendo la deuda.
Esta disputa subraya una batalla estratégica por el control de contenidos, estudios de cine, bibliotecas audiovisuales y plataformas de streaming, en un sector que está en plena consolidación global.
El acuerdo con Netflix implicaría que el gigante del streaming asuma los estudios Warner, HBO y sus catálogos, consolidando así su liderazgo mundial en producción y distribución digital.
Por su parte, Paramount sostiene que una integración completa de Warner permitiría crear un competidor más fuerte frente a las plataformas dominantes, un argumento que apela tanto a inversores como a reguladores preocupados por la concentración del mercado.
Analistas del sector consideran que el resultado de esta disputa podría determinar el equilibrio futuro entre los modelos tradicionales de Hollywood y las plataformas tecnológicas, en un contexto de caída del cable, presión sobre los estudios y el creciente costo de producción de contenidos.
Desde finales de 2025, Warner Bros. Discovery se convirtió en objetivo de múltiples ofertas tras anunciar que evaluaba diversas alternativas estratégicas, lo que desató una guerra de ofertas entre Netflix y Paramount.
El acuerdo con Netflix incluye la compra de la división de streaming y estudios, mientras que los negocios de televisión lineal se escindirían en una estructura separada.
Este importante movimiento está sujeto a la aprobación de accionistas y reguladores, en medio de preocupaciones antimonopolio y presiones de inversores que claman por maximizar el valor de la compañía.
El voto clave de los accionistas está previsto para las próximas semanas y podría definir el destino de uno de los mayores conglomerados de entretenimiento del mundo. (ANSA).



