EEUU y Venezuela: de las sanciones a la captura de Maduro
Desde las primeras sanciones impuestas por Estados Unidos a Venezuela en 2006 hasta la captura el sábado del presidente Nicolás Maduro tras bombardeos en Caracas, recopilamos aquí el...

Desde las primeras sanciones impuestas por Estados Unidos a Venezuela en 2006 hasta la captura el sábado del presidente Nicolás Maduro tras bombardeos en Caracas, recopilamos aquí el historial de tensiones entre ambos países.
Primeras sanciones
Las relaciones entre Washington y Caracas son pésimas desde la llegada al poder en 1999 del presidente Hugo Chávez, figura emblemática de la izquierda radical en América Latina.
En 2006, Estados Unidos, presidido por el republicano George W. Bush, prohibió la venta de armas y material militar de fabricación estadounidense a Venezuela alegando su falta de cooperación en la lucha contra el terrorismo.
Cuatro años después, en 2010, ambos gobiernos retiraron a sus respectivos embajadores.
Acusaciones de violación de los derechos humanos
Tras la muerte de Chávez en 2013 y la elección de Maduro, su sucesor, la administración del demócrata Barack Obama impuso sanciones contra varios altos cargos venezolanos.
Las sanciones incluyeron la congelación de activos en Estados Unidos y la prohibición de visados.
Washington acusó a estos altos cargos de violar los derechos humanos por su implicación en la represión de las manifestaciones contra la elección de Maduro.
La "opción militar" mencionada por Trump
A partir de 2017, durante el primer mandato de Trump, Washington impone sanciones financieras a varios altos cargos venezolanos, entre ellos miembros del Tribunal Supremo, por menoscabar la autoridad del Parlamento, controlado por la oposición desde finales de 2015.
Tras elecciones en las que se decidió la composición de una Asamblea Constituyente ordenada por Maduro, Washington aplica sanciones financieras contra este.
Trump habla de una "posible opción militar" en Venezuela, una amenaza que mencionó a lo largo de su primer mandato.
Washington prohíbe también la compra de bonos emitidos por Caracas y la petrolera estatal PDVSA.
Endurecimiento de las sanciones
Tras la reelección de Maduro en 2018, "ilegítima" para Washington e irregular para la comunidad internacional, Trump endurece en 2019 las sanciones económicas con el objetivo de asfixiar la economía del país y forzar así la salida del presidente.
Caracas rompió relaciones diplomáticas cuando Estados Unidos, seguido por unos 60 países, reconoció a Juan Guaidó como "presidente interino". En 2023, se disuelve a su gobierno autoproclamado.
Ese mismo año, Estados Unidos sanciona a PDVSA y al banco central.
Embargo petrolero
El 28 de abril de 2019, Trump aprieta aún más las tuercas con un embargo sobre el petróleo venezolano, y, a continuación, congela los activos del gobierno de Caracas en Estados Unidos.
El embargo petrolero se suaviza temporalmente en 2023 para compensar la pérdida del crudo ruso tras la invasión de Ucrania.
Pero se restablece cuando Washington considera que Maduro no cumple sus compromisos de celebrar elecciones presidenciales justas en 2024, tras prolongar la inelegibilidad de María Corina Machado, líder de la oposición y futura Premio Nobel de la Paz.
Al comienzo de su segundo mandato en 2025, Trump pone fin a las licencias petroleras que permitían a las multinacionales del petróleo y el gas operar en Venezuela a pesar de las sanciones.
Solo la estadounidense Chevron vuelve a recibir en julio autorización para operar, pero sin que se le permita entregar dinero a Venezuela.
US$50 millones por Maduro
Maduro fue acusado en Estados Unidos de "narcoterrorismo", por lo que Washington ofreció US$15 millones por cualquier información que permitiera detenerlo.
Biden elevó esa suma a US$25 millones luego de la investidura de Maduro para un tercer mandato. Y en agosto de 2025, Trump duplicó el monto de esta recompensa, a US$50 millones.
Washington acusa a Maduro de dirigir el "Cártel de los Soles", incluido en su lista de organizaciones "terroristas", aunque no se ha demostrado la existencia de tal banda.
Despliegue en el mar Caribe
Desde agosto, Estados Unidos lleva a cabo un amplio despliegue militar en el mar Caribe, donde lanza bombardeos desde septiembre contra embarcaciones de presuntos narcotraficantes. Al menos 115 personas murieron en 35 de estos ataques.
Washington acusa a Caracas de estar detrás de un tráfico de estupefacientes que inunda Estados Unidos.
El 10 de diciembre, Estados Unidos anunció la incautación de un petrolero frente a las costas de Venezuela. Caracas, que considera que Washington busca apoderarse de su petróleo, denunció un "acto de piratería internacional".
La Guardia Costera estadounidense incautó un segundo petrolero el 20 de diciembre y persiguió un tercero poco después, en el marco de un bloqueo naval contra buques acusados de transportar petróleo venezolano sujeto a sanciones.
Bombardeos y captura de Maduro
Trump afirmó el lunes que Estados Unidos había destruido una zona de atraque utilizada por embarcaciones acusadas de participar en el narcotráfico en Venezuela, lo que sería el primer ataque terrestre estadounidense en suelo venezolano.
Y este sábado, la capital venezolana amaneció con bombardeos estadounidenses contra una base y un complejo militar. Otras explosiones se registraron en dos regiones vecinas.
Poco después, Trump anunció la "captura" de Maduro y de su esposa, en lo que Caracas llamó una "gravísima agresión militar".



