El BCE debería ser flexible, ya que el conflicto de Irán enturbia las perspectivas, dice Stournaras
FRÁNCFORT, 3 mar (Reuters) -
El Banco Central Europeo debería mantener abiertas sus opciones a la hora de fijar los tipos de interés, ya que las repercusiones del conflicto con Irán, incluido un posible aumento de la inflación, dependerán de su duración, dijo el martes Yannis Stournaras, miembro del del BCE.
La guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán, que se está extendiendo a otros países de la región, se considera una amenaza que podría impulsar la inflación y afectar al ya escaso crecimiento económico de Europa, al encarecer la energía y perturbar el suministro de otros productos químicos.
Stournaras, que también es gobernador del banco central griego, afirmó que un conflicto prolongado aumentaría la inflación, pero que aún era demasiado pronto para sacar conclusiones.
"Si las negociaciones comienzan mañana, habrá una desescalada", dijo en una entrevista telefónica. "Si continúa, habrá una presión al alza sobre la inflación. No descarto ninguna de las dos posibilidades. Por lo tanto, debemos mostrar flexibilidad".
El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, dijo que la guerra contra Irán "no va a durar años". El presidente estadounidense, Donald Trump, inicialmente pronosticó que el conflicto duraría entre cuatro y cinco semanas, pero desde entonces ha tratado de justificar una guerra amplia y sin límite de tiempo.
Sin embargo, por ahora, Stournaras afirmó que el banco central debería mantenerse al margen y observar cómo se desarrolla el conflicto.
"Su impacto en la inflación y la producción depende de la duración y la intensidad del conflicto armado", dijo.
"Dado que no tenemos visibilidad sobre ninguno de ellos y teniendo en cuenta las perspectivas de inflación, en mi opinión no debemos precipitarnos a cambiar ninguno de los parámetros de la política monetaria ahora, sino estar alerta y seguir la situación muy de cerca." Describió el conflicto como "otro grave choque por el lado de la oferta" que afecta a la economía de la zona del euro, ya lastrada por el impacto energético tras la invasión de Ucrania por parte de Rusia en 2022 y los aranceles comerciales de Estados Unidos el año pasado. (Información de Francesco Canepa; edición de Ros Russell; edición en español de Jorge Ollero Castela)



