El BCE no tiene prisa por cambiar los tipos y se siente cómodo con apuestas del mercado: actas

FRÁNCFORT, 22 ene (Reuters) - Los responsables a cargo de la política monetaria del Banco Central Europeo (BCE) no tienen prisa por ajustar los tipos de interés, ya que la inflación se mantiene cerca del objetivo y parecen cómodos con las apuestas de los inversores de tasas estables hasta 2026, mostraron el jueves las actas de su reunión de diciembre.
En su reunión de los días 17 y 18 de diciembre, el BCE mantuvo los tipos de interés en el 2% y elevó las previsiones de crecimiento, lo que los mercados interpretaron como una señal de que el listón para cualquier relajación de la política monetaria estaba excepcionalmente alto.
Tras la reunión, Philip Lane, economista jefe del BCE, afirmó que, mientras la economía evolucione según lo previsto, es poco probable que se produzcan cambios en las tasas de interés a corto plazo. Esto confirmó las apuestas del mercado de que el BCE se mantendría a la espera durante algún tiempo después de ocho recortes de tipos en el año hasta junio.
"El Consejo de Gobierno podría ser paciente, aunque esto no debe confundirse con vacilar a la hora de actuar o ser asimétrico", dijo el BCE en las actas. "En conjunto, el BCE se encuentra actualmente en una buena situación desde el punto de vista de la política monetaria, pero esto no significa que la postura deba considerarse estática", señaló.
Destacando la incertidumbre excepcional de nuevos riesgos como el auge de la IA, los aranceles de Estados Unidos, el dumping chino, "algunos" responsables a cargo de la política monetaria pensaban que los riesgos estaban sesgados hacia una inflación por debajo del objetivo, mientras que "unos pocos" temían una tendencia alcista.
Esto significaba que incluso la dirección del próximo movimiento del BCE, cuando llegue, es incierta.
"Es importante no dar la impresión de que el próximo movimiento iría en una dirección o en otra, o sugerir un sesgo de endurecimiento o de relajación", dijo el banco.
El BCE se reunirá el 5 de febrero y los inversores financieros no prevén ningún cambio en los tipos de interés este año.
Si bien los responsables a cargo de la política monetaria rara vez comentan este tipo de operaciones, las actas sugieren que se sienten bastante cómodos con las apuestas actuales, siempre y cuando se mantengan las perspectivas.
"Dada la orientación a medio plazo del Consejo de Gobierno (...) la actual valoración de las tasas de interés por parte del mercado se consideró coherente con las últimas fijaciones y acorde con la función de reacción del Consejo de Gobierno", añadió el BCE.
Aunque unos nuevos aranceles estadounidenses cambiarían sustancialmente las perspectivas, las expectativas del mercado no se movieron mucho durante la semana pasada, cuando el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, amenazó a los aliados europeos con nuevos aranceles.
Esto parece confirmar las apuestas de que las barreras comerciales no tienen un impacto sustancial en las perspectivas de precios, al menos no hasta que haya represalias importantes.
La inflación, el principal objetivo del BCE, ha estado rondando a ambos lados del objetivo del 2% durante la mayor parte del año pasado y las proyecciones muestran que se acercará a este nivel en los próximos años.
Es posible que este año la inflación se sitúe ligeramente por debajo del objetivo debido a la bajada de los precios de la energía, pero la inflación interna sigue siendo relativamente alta debido al fuerte crecimiento de los salarios, lo que respalda el argumento de que el crecimiento de los precios volverá a situarse en el objetivo una vez que los menores costos de la energía dejen de influir en las cifras base con el tiempo. (Reportaje de Balazs Koranyi y Francesco Canepa; Edición de Toby Chopra)



