El Gobierno británico revelará los expedientes sobre el príncipe Andrés para su cargo comercial

Por Andrew MacAskill y Michael Holden
LONDRES, 24 feb (Reuters) - El gobierno del primer ministro británico Keir Starmer acordó el martes hacer públicos los documentos relacionados con el nombramiento de Andrew Mountbatten-Windsor como enviado comercial, cuando hay un mayor escrutinio de sus vínculos con el delincuente sexual estadounidense Jeffrey Epstein.
La detención la semana pasada de Mountbatten-Windsor, hermano menor del rey Carlos, llevó a algunos legisladores a cuestionar abiertamente durante un debate si era el momento de poner fin a la convención parlamentaria que les impide criticar a la familia real.
Mountbatten-Windsor, antes conocido como el príncipe Andrés, fue el primer miembro de la familia real británica en ser detenido en más de tres siglos, cuando fue interrogado por la policía por sospecha de conducta indebida en el ejercicio de un cargo público.
Siempre ha negado cualquier irregularidad en relación con Epstein y ha dicho que lamenta su amistad.
Chris Bryant, viceministro de Comercio, dijo durante el debate que Mountbatten-Windsor se había dedicado a "una constante actividad de autoengrandecimiento y enriquecimiento personal" como enviado.
Bryant calificó a Mountbatten-Windsor de "hombre grosero, arrogante y prepotente que no sabía distinguir entre el interés público al que decía servir y sus propios intereses privados".
Mountbatten-Windsor, segundo hijo de la difunta reina Isabel, fue representante especial del Reino Unido para el Comercio Internacional y la Inversión entre 2001 y 2011, un cargo que le permitió viajar por todo el mundo para reunirse con altos cargos empresariales y gubernamentales sin recibir remuneración alguna.
La policía comenzó a investigar a Mountbatten-Windsor después de que el mes pasado el Gobierno de Estados Unidos hizo públicos unos correos electrónicos que parecían demostrar que había pasado documentos a Epstein mientras trabajaba como enviado comercial.
Por lo general, los enviados comerciales tienen prohibido compartir ese tipo de material en virtud de las normas de confidencialidad. (Reportaje de Andrew MacAskill y Michael Holden; edición en español de Javier López de Lérida)



