Elecciones: EEUU vota en guerra: arrancan las primarias que definirán el Congreso
Texas, Carolina del Norte y Arkansas abren el ciclo electoral 2026 en plena guerra
Las elecciones definirán la composición de la Cámara de Representantes y un tercio del Senado, en un momento en que la política exterior y la conducción militar del presidente Donald Trump dominan el debate público.
La contienda de mayor perfil se desarrolla en Texas, donde el senador republicano John Cornyn enfrenta el desafío más serio de su carrera política. El veterano legislador compite en una primaria interna contra el fiscal general del estado, Ken Paxton, y el congresista Wesley Hunt, ambos posicionados a su derecha.
La disputa refleja una pugna ideológica dentro del Partido Republicano entre el establishment tradicional y el ala más alineada con el trumpismo duro. La carrera ha atraído casi 100 millones de dólares en publicidad, una cifra que subraya la relevancia estratégica del escaño.
En paralelo, en el campo demócrata texano, la representante Jasmine Crockett se enfrenta al legislador estatal James Talarico en una primaria que expone una división clave dentro del partido: movilizar a la base progresista o apostar a un discurso de mayor apelación bipartidista.
En Carolina del Norte, la primaria para el Senado perfila un enfrentamiento de alto impacto para noviembre entre el gobernador demócrata Roy Cooper y el ex presidente del Comité Nacional Republicano, Michael Whatley, respaldado por Trump.
El estado es considerado uno de los principales campos de batalla ("battleground states") y podría resultar decisivo para el control del Senado.
Arkansas, tradicional bastión republicano, también abre su calendario, aunque con menor competitividad general.
El inicio del ciclo electoral en plena escalada militar introduce una variable adicional en la dinámica política estadounidense. Históricamente, los conflictos armados pueden fortalecer temporalmente al presidente bajo el efecto de cohesión nacional, pero también generar desgaste si se prolongan o elevan el costo humano y económico.
Analistas señalan que la postura dura de Trump frente a Irán podría consolidar a su base electoral republicana en primarias, donde el electorado suele ser más ideológicamente intenso. Sin embargo, el impacto en el electorado independiente —clave en noviembre— dependerá de la evolución del conflicto.
El gasto militar, la seguridad nacional y la estabilidad económica se perfilan como ejes centrales de campaña, junto con temas tradicionales como inflación, migración y control fronterizo.
Actualmente, el equilibrio en el Congreso es estrecho.
Pequeños desplazamientos en estados competitivos podrían alterar la mayoría tanto en la Cámara como en el Senado.
La combinación de guerra exterior y competencia interna en ambos partidos configura un escenario de alta volatilidad política, donde las primarias de hoy marcan el punto de partida de una campaña que se desarrollará bajo la sombra del conflicto internacional. (ANSA).



