En Nuuk, groenlandeses lamentan no ser tenidos en cuenta en negociaciones sobre la isla
En Nuuk, la capital de Groenlandia, la decepción, la frustración y la ira se tornan evidentes un día después de conocerse un proyecto de acuerdo sobre el futuro de la isla negociado sin ellos, por Donald...
En Nuuk, la capital de Groenlandia, la decepción, la frustración y la ira se tornan evidentes un día después de conocerse un proyecto de acuerdo sobre el futuro de la isla negociado sin ellos, por Donald Trump y el secretario general de la OTAN.
Con dos vasitos de capuchino de una famosa marca de café estadounidense en las manos, Niels Berthelsen se toma el tiempo para detenerse a conversar pese al frío glacial que azota las calles de Nuuk.
"Si se quieren cerrar acuerdos sobre Groenlandia, es necesario invitar a Groenlandia a la mesa de negociaciones", dice a AFP este capitán de barcos.
"Nada sobre Groenlandia sin Groenlandia", repite.
Las conversaciones del miércoles en Davos, Suiza, entre Trump y el secretario general de la OTAN, Mark Rutte, permitieron llegar a un "marco de acuerdo", según el presidente estadounidense, quien insiste en anexar este territorio autónomo danés.
Se trata de un proyecto del que se sabe poco, pero que irrita a los groenlandeses, preocupados por su derecho a la autodeterminación.
"Es obviamente positivo que la amenaza militar disminuya", apuntó Berthelsen. "Pero se podría haber cerrado un acuerdo invitando a Groenlandia a la mesa, en lugar de que Rutte negocie, él solo, un acuerdo con Trump", dijo.
"Me parece una falta de respeto por parte de Rutte", apuntó.
Por su parte, Esther Jensen dijo sentirse "muy decepcionada de que la OTAN haya concluido cualquier tipo de acuerdo con Trump sin Dinamarca ni Groenlandia".
"Si hay decisiones que tomar, deben tomarse de manera concertada con Groenlandia", indicó.
La primera ministra danesa, Mette Frederiksen, señaló que Rutte se coordinó con ella y con el gobierno groenlandés, aunque su ministro de Defensa, Troels Lund Poulsen, apuntó que "el señor Rutte, por supuesto, no puede negociar un acuerdo en nombre de Dinamarca o de Groenlandia".
- Un tiempo "antes de Trump" -
Con coordinación o sin ella, el vice primer ministro de Groenlandis, Mute Egede, reafirmó el jueves el derecho de los aproximadamente 57.000 groenlandeses a decidir su futuro.
"Sea cual sea la presión ejercida por otros, nuestro país no será ni cedido, ni objeto de regateos sobre nuestro futuro", escribió Egede en la red Facebook.
"Es inaceptable intentar ceder nuestro país a otros. Es nuestro país, somos nosotros quienes forjamos su futuro", insistió.
En Nuuk, groenlandeses se preguntan qué fue lo que realmente ocurrió en Davos, la estación de esquí suiza donde Trump y Rutte participan en el Foro Económico Mundial.
"Sabemos bien que Trump tiende a sobreinterpretar ciertas cosas", comento Arkalo Abelsen, un jubilado de 80 años.
"Cuando Rutte (...) confirma que hablaron de algunas soluciones posibles, entonces, en la cabeza de Trump, eso se convierte en un acuerdo, Pero no es un acuerdo. No hay ningún acuerdo", dice, apoyándose en una muleta.
Las turbulencias de la actualidad internacional y el interés apremiante por su territorio ponen a prueba la calma de los groenlandeses.
"Desde que Trump fue reelegido presidente, ya no se sabe qué puede pasar en el día o al día siguiente. Sobre todo cuando se ensaña con nuestro país, como si fuera un trozo de hielo que deriva por el mar. Es muy desestabilizador. Uno se siente impotente", apuntó Abelsen.
"Mi esposa y yo hablamos de ello todos los días. Nos decimos que ojalá pudiéramos volver atrás en el tiempo, a antes de Trump. En aquella época se podía prever lo que iba a suceder".
Susan Gudmundsdottir Johnsen, de 52 años y empleada de una agencia de viajes, también aspira a mañanas menos agitados. "A partir de ahora, necesitamos calma y serenidad", comentó.



