Espacio: NASA rediseña programa Artemis y retrasa el regreso humano a la Luna
La agencia espacial revisó su estrategia tras problemas técnicos y sumará nuevas misiones

El rediseño del programa introduce una misión adicional de prueba antes de intentar un alunizaje tripulado, en lo que la agencia espacial describió como una "corrección de rumbo" para mejorar la seguridad y la continuidad operativa del proyecto, según informó NBC News.
De acuerdo con el nuevo esquema, la misión Artemis III —originalmente concebida para llevar astronautas a la superficie lunar— será transformada en un vuelo de ensayo en órbita terrestre previsto para 2027, destinado a probar maniobras críticas de acoplamiento entre la cápsula Orion y los módulos de aterrizaje desarrollados por el sector privado.
El primer alunizaje tripulado del programa quedaría así postergado hasta Artemis IV, actualmente previsto para 2028, lo que marcaría el regreso de seres humanos a la Luna más de medio siglo después de las misiones Apollo.
La decisión llega tras recomendaciones de organismos de supervisión de seguridad aeroespacial que habían advertido sobre los riesgos de avanzar hacia un descenso lunar sin suficientes pruebas previas de integración entre los distintos sistemas.
El programa Artemis enfrenta desde hace años dificultades técnicas vinculadas al cohete Space Launch System (SLS) y a la nave Orion, incluidos problemas de fugas de combustible y fallas en el flujo de helio detectadas durante recientes ensayos, que obligaron a retrasar nuevamente la misión Artemis II, encargada de realizar el primer vuelo tripulado alrededor de la Luna.
La reestructuración busca además aumentar la frecuencia de lanzamientos, pasando de intervalos de varios años entre misiones a un calendario más continuo que permita acumular experiencia operativa, replicando parcialmente el modelo aplicado durante el programa Apollo en la década de 1960.
En paralelo, la NASA mantiene su estrategia de colaboración con empresas privadas para el desarrollo de módulos de descenso lunar, entre ellas SpaceX y Blue Origin, cuyos sistemas serán esenciales para transportar astronautas desde la órbita lunar hasta la superficie.
El replanteamiento del programa ocurre también en un contexto de creciente competencia espacial internacional, especialmente frente a China, que proyecta enviar astronautas a la Luna antes de 2030, intensificando la presión estratégica sobre Washington para consolidar su liderazgo en exploración humana del espacio profundo.
Funcionarios de la agencia subrayaron que el objetivo final del programa Artemis —establecer una presencia humana sostenida en la Luna como paso previo a futuras misiones a Marte— permanece sin cambios, aunque el cronograma será ahora más gradual y orientado a minimizar riesgos técnicos. (ANSA).



