España: caos en los ferrocarriles españoles: otro accidente en Cataluña
Un muerto y 20 heridos por deslizamiento de tierra en Gelida; luto por 42 víctimas en Andalucía

Según las primeras hipótesis, el colapso podría haber sido causado por las fuertes lluvias que afectaron a la región durante días, lo que llevó a que se activara una alerta roja por riesgo de inundaciones debido a la tormenta "Harry".
También en Cataluña, en las mismas horas, hubo otro descarrilamiento causado por rocas caídas sobre las vías, pero afortunadamente sin víctimas.
Dos accidentes que volvieron a poner de rodillas a la red ferroviaria nacional, mientras en Adamuz, en el primer día de luto nacional, se sigue lidiando con la tragedia que el domingo pasado segó al menos 42 vidas.
Entre los escombros y el terreno allanado por las máquinas pesadas, el tiempo está marcado por el trabajo meticuloso de los rescatistas y los técnicos de la ciencia forense, mientras se ha permitido a los medios acceder por primera vez al "ground zero", durante la visita del rey Felipe VI y la reina Letizia.
Frente a los vagones rojos del tren Iryo, los números 6, 7 y 8, que descarrilaron y están parcialmente destrozados, la mirada se detiene en lo que queda: maletas abiertas, mochilas abandonadas, asientos desechos.
Ochocientos metros más adelante, dos grúas trabajan sin descanso para levantar los vagones del tren Alvia, que cayeron por el barranco tras el impacto con los vagones descarrilados del Iryo, mientras los agentes de la Guardia Civil, con la ayuda de unidades caninas, continúan inspeccionando entre el amasijo de metales retorcidos en busca de restos humanos.
El número de víctimas confirmadas ha aumentado a 42, tras el rescate hoy de otros 4 cuerpos, pero aún es provisional, ya que podrían encontrarse más cuerpos dentro del Alvia. En total, hay 39 heridos aún hospitalizados, incluidos 4 niños, 13 de ellos en cuidados intensivos.
Sobre las causas, "todas las hipótesis están abiertas", repitió el ministro del Interior, Fernando Grande Marlaska.
Al menos 20 forenses y técnicos de la sección de criminalística trabajan en la comparación del ADN de las víctimas para dar respuestas lo antes posible a las familias de los desaparecidos.
En Córdoba, en el Centro Cívico Ponente Sur, desde hace dos días se vive una procesión silenciosa de dolor. Una cincuentena de familiares aguarda noticias, protegidos por un cordón policial y asistidos por psicólogos de la Cruz Roja, que acompañan a los familiares en la difícil tarea de aceptar la pérdida en ausencia aún de un cuerpo que llorar.
La espera de los resultados de las comparaciones de ADN, para la identificación de los cuerpos aún no reconocidos, parece interminable.
En el frente de la investigación técnica, la atención se centra cada vez más en las infraestructuras, mientras crecen las polémicas sobre la red de alta velocidad.
Los técnicos identificaron un riel roto en el punto de cambio de vía de Adamuz. "Necesitaremos aclarar si es la causa o el efecto del descarrilamiento", reiteró el ministro Oscar Puente.
La Comisión de Investigación analiza la correlación entre vías y trenes, excluyendo errores humanos.
"Las causas están relacionadas con la interacción entre los ejes traseros del tren Iryo y la infraestructura ferroviaria", explicó el presidente Ignacio Baron, citado por el Diario de Córdoba: "Recogeremos todas las evidencias metálicas, rieles, ruedas, juntas, y las analizaremos en laboratorio para entender qué falló primero".
La unidad de ciencia forense de la Guardia Civil detectó un tramo faltante en las vías y también solicitó que no se retire el vagón número 6 del Iryo, el que descarriló primero, para más investigaciones técnicas. Se espera la recuperación de las cajas negras de los dos trenes, de las cuales llegarán informaciones valiosas.
Sin embargo, ahora se señala la línea Madrid-Sevilla, la más antigua de alta velocidad en España, inaugurada en 1992 y renovada en 2025, con una inversión de 700 millones de euros.
Sin embargo, en los últimos meses, se habían acumulado reportes de problemas y fallos, al menos 8, que fueron señalados por el mismo gestor de infraestructuras, Adif.
"Había informes que advertían sobre problemas técnicos en la zona", observó el catedrático de Ingeniería Civil, Ramiro Aurin, hablando de rieles apoyados en material que "requiere un mantenimiento continuo".
No es un caso aislado. Después de la tragedia, Adif impuso una reducción de la velocidad de 300 km/h a 160 km/h también en la línea Madrid-Barcelona, tras las protestas de los maquinistas. Ya en agosto pasado, los sindicatos habían denunciado baches, desniveles y desequilibrios en las líneas eléctricas aéreas.
Una sombra se posa sobre la alta velocidad española, la 'joya de la corona', que ha desarrollado en un par de décadas 4.000 km de líneas AVE, segunda solo después de China, con casi 40 millones de pasajeros transportados en 2024.
Son alrededor de 15 millones más desde la liberalización y la entrada de compañías privadas hace cuatro años, como Iryo y Ouigo, junto a la estatal Renfe. Un crecimiento tumultuoso que, según los sindicatos, ha puesto a prueba la red de infraestructuras ferroviarias. (ANSA).



