España: Sánchez desclasifica los documentos del intento de golpe de 1981
Se cumplen 45 años. "La memoria no se puede encerrar", escribió el presidente

Mañana desclasificaremos los documentos del 23F para saldar una deuda histórica con la ciudadanía"
Con este mensaje publicado hoy en X, el presidente del Gobierno de España, Pedro Sánchez, anunció la desclasificación de documentos clasificados sobre el fallido golpe de Estado del 23 de febrero de 1981, con el asalto al Congreso de los Diputados por un nutrido grupo de soldados de la Guardia Civil al mando del coronel Antonio Tejero Molina, durante la elección de Leopoldo Calvo-Sotelo, su candidato a la presidencia, en una de las etapas más delicadas de la transición española a la democracia.
Cuando cumpla 45 años, mañana el Consejo de Ministros desclasificará los documentos relacionados con el golpe militar, saldando así una deuda histórica con la democracia, según informan fuentes de Moncloa.
La desclasificación entrará en vigor el miércoles 25 de febrero, con su publicación en el Boletín Oficial del Estado.
Los documentos estarán disponibles en la página web oficial de Moncloa. Mañana, la portavoz del Gobierno, Elma Saiz, informará al Consejo de Ministros sobre este asunto en la rueda de prensa posterior al acto.
"La memoria no puede ser encerrada". "Las democracias deben conocer su pasado para construir un futuro más libre.
Gracias a quienes han allanado el camino", escribió Pedro Sánchez en su mensaje, agradeciendo al escritor Javier Cercas, autor del libro "Anatomía de un instante" sobre el fallido golpe de Estado, quien lideró la petición de desclasificación de documentos.
Ayer, la cadena pública TVE emitió la adaptación televisiva del libro, una serie dramática de cuatro partes.
El 23 de febrero de 1981, el teniente coronel Antonio Tejero y un nutrido grupo de guardias civiles armados irrumpieron en el Congreso de los Diputados, tomando posesión del gobierno y de los parlamentarios. Mientras los tanques recorrían las calles de Valencia, España quedó suspendida durante 18 horas. Tejero —cuya imagen, blandiendo su arma desde la tribuna, se ha mantenido icónica— afirmó que el golpe se había llevado a cabo "en nombre del rey".
Sin embargo, esa noche, Juan Carlos I apareció en televisión con uniforme militar (en su prisa, solo llevaba la mitad superior, como más tarde escribió en sus memorias, "Reconciliación", 2024) para defender la Constitución promulgada en 1978, aislando a los golpistas y señalando el fracaso del golpe.
Para el escritor Javier Cercas, autor de la célebre "Anatomía de un instante", el 23-F es "el mito fundacional de la democracia española": el momento en que "comenzó realmente la democracia", tras el franquismo y la transición democrática, y el fin definitivo de la era del intervencionismo militar.
Pero el libro también explora lo que permanece en la oscuridad. Un aspecto que ha alimentado el debate es el llamado "elefante blanco", el nombre en clave del general de mayor rango que se suponía lideraría y legitimaría el golpe.
Una figura superior al propio Tejero, condenado a 30 años de prisión (solo cumplió 15), al igual que el general Alfonso Armada, considerado cercano al monarca, quien había propuesto una "solución constitucional" bajo el liderazgo militar.
Durante años, se ha especulado sobre su identidad, y las teorías —desmentidas por la historiografía oficial— postulan la intervención del monarca para someter el golpe a un nuevo gobierno "monárquico" inmediatamente después de la ocupación del Parlamento.
Esta teoría, considerada especulativa por fuentes académicas, también se ha visto alimentada por los archivos clasificados del 23-F. Para muchos historiadores, la desclasificación de los documentos, anunciada hoy por el gobierno, podría ayudar a aclarar las zonas grises y responder —45 años después— a preguntas sobre los objetivos políticos más amplios del intento de golpe y el alcance de la complicidad en círculos militares e institucionales. (ANSA).



