Estados Unidos y Venezuela acuerdan restablecer relaciones diplomáticas y consulares

CARACAS (AP) — Estados Unidos y Venezuela acordaron restablecer relaciones diplomáticas y consulares, lo que representa un cambio importante en una relación históricamente adversa, informó el jueves el Departamento de Estado.
La decisión se produce después de que funcionarios de la administración del presidente Donald Trump visitaran la nación sudamericana tras una operación militar estadounidense que depuso y capturó al ahora expresidente Nicolás Maduro el 3 de enero. Desde entonces, el gobierno de Trump ha intensificado la presión sobre los leales a Maduro que ahora gobiernan la nación rica en petróleo.
El canciller venezolano, Yván Gil, en comunicado divulgado en su canal de Telegram, indicó que “luego del diálogo diplomático establecido con las autoridades de los Estados Unidos de América, ambos gobiernos han decidido restablecer sus relaciones”.
El gobierno venezolano “reafirma su disposición de avanzar en una nueva etapa de diálogo constructivo basada en el respeto mutuo, la igualdad soberana de los Estados y la cooperación entre nuestros pueblos”, indicó el comunicado.
“Venezuela expresa su confianza en que este proceso contribuirá a fortalecer el entendimiento y abrir oportunidades para una relación positiva y de beneficio compartido. Estas relaciones deben redundar en la felicidad social y económica del pueblo venezolano”, acotó el escrito. “Este paso acompañó el diálogo fecundo que los y las venezolanas sostienen entre sí, orientado a fortalecer la convivencia, la paz y el entendimiento nacional”.
El 5 de enero, dos días después que Maduro y su esposa fueron trasladados a Nueva York para enfrentar cargos federales de tráfico de droga, Delcy Rodríguez fue juramentada como presidenta encargada. La entonces vicepresidenta era, de acuerdo con la Constitución, la primera en la línea de sucesión.
Desde entonces los vínculos entre ambos países se han acrecentado.
En la víspera, Trump dijo en redes sociales que Rodríguez “está haciendo un gran trabajo y colaborando muy bien con los representantes estadounidenses. El petróleo está empezando a fluir, y es muy gratificante ver la profesionalidad y la dedicación entre ambos países”.
En respuesta, la presidenta encargada agradeció “la amable disposición” de su par estadounidense para trabajar en una agenda “que fortalezca la cooperación binacional en beneficio de los pueblos de Estados Unidos y Venezuela”.
El Departamento de Estado afirmó en un comunicado que las conversaciones entre ambos países se centraron en “ayudar al pueblo venezolano a avanzar a través de un proceso gradual que cree las condiciones para una transición pacífica hacia un gobierno elegido democráticamente”.
En tanto que la Oficina Externa de Estados Unidos para Venezuela señaló en su cuenta en la red social X que “este paso facilitará nuestros esfuerzos conjuntos para promover la estabilidad, apoyar la recuperación económica y avanzar en la reconciliación política en Venezuela”.
Caracas y Washington rompieron relaciones en febrero de 2019 por decisión de Maduro y cerraron sus embajadas luego de que Trump, en su primer mandato, apoyó al líder opositor Juan Guaidó, entonces titular de la Asamblea Nacional, quien en enero de ese año se declaró presidente interino de Venezuela.
Guaidó fue reconocido entonces por Estados Unidos y otras varias decenas de países como el gobernante legítimo de Venezuela, ya que consideran que los comicios de 2018 en los que Maduro (2013-2026) fue reelecto para un tercer mandato fueron fraudulentos.
La decisión de reanudar llegó luego de visitas claves de los secretarios de Energía e Interior de Estados Unidos, Chris Wright y Doug Burgum, respectivamente; así como de una serie de medidas adoptadas por los gobiernos de Caracas y Washington que prepararon el terreno para un cambio geopolítico y económico sustancial en Venezuela.
En febrero, Wright se reunió con Rodríguez como parte de las acciones para avanzar con los planes de Trump de reconstruir la alicaída industria petrolera venezolana.
Wright viajó a Venezuela justo después que Rodríguez promulgó la reforma parcial de la ley de hidrocarburos que redujo de modo importante el rígido control estatal sobre las operaciones petroleras vigente en las últimas dos décadas de gobiernos autoproclamados socialistas y que abrió ampliamente el sector a la inversión extranjera.
En respuesta, el Departamento del Tesoro comenzó oficialmente a flexibilizar las sanciones a los hidrocarburos venezolanos que en su momento paralizaron la industria y amplió la capacidad de las compañías energéticas estadounidenses para operar en Venezuela.
Burgum se reunió el miércoles y jueves con la presidenta encargada, con la finalidad de ampliar los acuerdos en materia de energía y minería de ambas naciones.
En febrero, la administración estadounidense anunció su intención de crear un bloque comercial de minerales estratégicos con sus aliados y socios para defenderse del control de China en la cadena de suministro de estos minerales y tierras raras, esenciales en la fabricación de automóviles eléctricos, aviones militares, aparatos electrónicos y teléfonos móviles.
Además del petróleo, Venezuela es rica en oro, cobre, diamantes, coltán y otros metales preciosos, pero su explotación es insegura porque se trata de una industria poco regulada.



